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Órdago al "duodecim"

Alcalá celebró un festival de juegos de la época romana

Las coronas de laurel fueron el único requisito que tuvieron que cumplir los participantes de la jornada de juegos romanos celebrada ayer en Alcalá de Henares (163.400 habitantes) para remontarse a la época de Julio César y Nerón. En el punto final de la exposición Complutum: Roma en el interior de la península Ibérica (abierta el pasado 18 de mayo), el duodecim scripta, un juego de estrategia que practicaban los militares entre batallas, fue el que más atención acaparó en la jornada lúdica.El duodecim, cuya traducción libre sería doce letras, se juega sobre un tablero donde hay seis palabras formadas por seis letras cada una. Los dos jugadores tienen que recorrerlas con sus 15 fichas y conseguir sacar todos sus peones del circuito antes que el contrario. Uno de los trucos para ganar consiste en comer todas las fichas del contrincante para avanzar más rápido que él.

"Los militares romanos, en sus horas de descanso, lo usaban para aprender estrategia. Al que mejor jugaba se le consideraba un experto, y hubo incluso grandes maestros", explicaba ayer María Isabel Quintana, orientadora del gabinete pedagógico de la Escuela Taller de Arqueología de Alcalá, organizadora del festival.

Muchos alcalaínos se sorprendieron de los juegos "tan modernos" que idearon los romanos. "He aprendido todas las reglas y cómo se distribuye el tablero para prepararme una copia en casa y poder jugar. Me ha parecido un juego muy fácil de hacer, en el que tienes que pensar mucho para ser más rápido que el contrario", afirmó Jesús Sánchez, un alcalaíno que pasó por los nueve juegos de la exhibición.

Los visitantes también disfrutaron con diversiones más conocidas: tres en raya, la taba y la rayuela. Los alcalaínos, de hecho, vieron el festival lúdico como una oportunidad para pasar la mañana dominical de una forma diferente a pasear bajo el calor estival o de aburrirse ante la falta de algo sugerente.

"Creo que tendrían que hacer más actividades de este tipo para que la plaza principal de Alcalá [la plaza de Cervantes] no se convierta en un sitio de paseo para mayores o niños o el lugar donde sólo se instalan las terrazas de turno", protestó María Jesús Salado, una vecina complutense.

El fin de la exposición lo puso una bacanal romana interpretada a última hora de la tarde por una compañía de teatro privada, que antes realizó un pasacalles por el centro urbano. La muestra Complutum ha sido visitada por unas 40.000 personas, de las que más de 6.000 eran escolares, según los datos de los responsables de la exposición.

Sin embargo, las actividades en torno a los romanos no cesan. El año próximo, el yacimiento de Complutum se convertirá en una zona visitable y se abrirá el Museo Arqueológico Municipal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de julio de 1998