Pinta cochambrosa
Con nuestros pijamas amarillentos y nuestros zuecos renegridos, los del Servicio de Urgencias de Martos damos pena. No nos envían ropa desde hace ¡¡cuatro años!! Estamos de guardia las 24 horas del día (hacemos relevos), y siempre andamos vestidos "de faena" por si nos llaman urgentemente, nos vomitan, o nos manchamos de sangre. Pero debe ser penoso para el paciente ver que el sanitario que lo atiende no parece aseado y sí andrajoso. Parecemos más, fuente de infección que promotores de salud. Damos pena. ¿Será que el señor Chaves se gasta todo lo que hay en jarabes y medicinas anti-medicamentazo y no queda ni para zapatos? El caso es que nuestros jefes van siempre bien trajeados, con sus barbitas y bigotitos aseados y pulcros, y da gusto verlos. Pero nosotros... de pena.-


























































