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Héroes de barrio

El Ayuntamiento homenajeó ayer al equipo de Vallecas que conquistó en París el título mundial de fútbol 7

Para viajar a Francia tuvieron que luchar contra viento y marea. Se fueron sin expectativas, con la única ilusión de "divertirse" y hacer amigos. Pero regresaron como campeones y consiguieron para España lo que no pudo la selección de Javier Clemente. El pasado 7 de julio, nueve chavales de Vallecas (Madrid) se alzaron, en dura competencia con otros 21 países, con el título del Mundial de barrios (modalidad de fútbol7), uno de los torneos que se realizaron paralelamente a la Copa del Mundo de Francia 98.Ayer, Óscar, Mario, José Manuel, Pablo, David, Antonio, Israel, Jorge, Mario y Mariano, el entrenador, fueron recibidos como héroes por el alcalde José María Álvarez del Manzano en el Ayuntamiento de Madrid. "Esto de la fama me gusta", dijo, visiblemente emocionado, Óscar Aparicio, el portero del equipo. "Ha sido como un sueño. La verdad es que nunca pensamos que pudiera suceder. Sólo queríamos jugar bien y dejar el nombre de Vallecas en alto", comentó.

Lo que comenzó como una aventura terminó con un emocionado triunfo que devolvió la sonrisa a más de un hincha desilusionado de la selección española. En realidad, todo fue una casualidad. Los nueve jóvenes, de entre 16 y 18 años, representaron a España en el torneo gracias a que Carmen Peire, miembro de la organización y que ha vivido durante muchos años en Vallecas, le pidió a Fernando Palma, presidente de la peña Cota del Rayo Vallecano, que armara el equipo. Fernando confió plenamente en Mariano Madrid, entrenador de las divisiones inferiores del Rayo Vallecano. Éste escogió a los jugadores y así comenzó a prepararlos para que pudieran adaptarse rápidamente del fútbol de 11 al de 7.

Pero Francia no fue sólo fútbol. Cada día, los jugadores participaron en conferencias y actividades culturales. "Nos hablaron de los problemas que genera el racismo en los países del mundo y también de la solidaridad en el deporte", contó Óscar Aparicio. Y Mario Otero, el máximo goleador del torneo, con 18 tantos, fue más allá: "Lo que vivimos fue muy bonito. Todo fue muy especial: la competencia, las actividades culturales y el triunfo".

La derrota de España

La derrota de la selección de Clemente no amilanó a los chavales de Vallecas, al contrario. "Nos habían prometido que si España avanzaba tendríamos un día de convivencia con ellos", contó Mariano Madrid, el entrenador. Pero no pudo ser."Al principio nos desilusionamos, pero después nos dimos cuenta de que éramos los únicos que representábamos a España y eso nos motivó", comentó Jorge Torres, otro de los jugadores.

En la final, que fue, según ellos, "de infarto", tuvieron que luchar no sólo contra la habilidad del equipo que representaba a Argentina, sino contra los pronósticos que lo daban como seguro ganador. "Nadie apostaba por nosotros. Todos en el estadio estaban con Argentina", contó Jorge Torres. Sólo dos niñas francesas creyeron en el equipo de Vallecas y regalaron a cada jugador una pulsera tejida por ellas mismas con los colores de la bandera española.

Ayer, todos llegaron puntuales a su primera cita con la fama. Recibieron un trofeo de manos del alcalde y un regalo de la firma patrocinadora. Algunos fueron acompañados por sus padres y amigos. La mayoría ya ha firmado sus primeros autógrafos. "En el barrio ya nos hemos hecho muy populares y la gente nos reconoce en la calle", contaron entre risas. Ahora todos quieren seguir soñando. Anhelan llegar a la cumbre del fútbol de élite y quieren imitar a sus ídolos: Zubizarreta, Raúl, Suker...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de julio de 1998