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España, sin registro de enfermedades importadas

"En España hay que estar dotados de un registro actualizado y funcional de enfermedades importadas", señaló ayer Rogelio López-Vélez, responsable de la Unidad de Medicina Tropical del hospital Ramón y Cajal de Madrid.La reintroducción de enfermedades tropicales en España, como el dengue y la malaria, es motivo de "alerta", según este facultativo, que indica que el ecosistema y la climatología españoles favorecen "nuevos brotes".

En España, donde la malaria se erradicó oficialmente en 1964, sólo existe un registro de declaración obligatoria parra esta enfermedad, que cuenta con unos 200 casos nuevos al año, de los que el 60% corresponde a españoles que contrajeron la enfermedad durante un viaje a un país tropical, y el 40% pertenece a inmigrantes.

El previsible aumento en dos o tres grados de temperatura en el Mediterráneo para el año 2005 convertiría a esta zona en un "ecosistema ideal", según López-Vélez, para que ciertos vectores -insectos o larvas- procedentes de África invadieran la Península y se establecieran en ella.

Neumáticos

López-Vélez explicó que, por ejemplo, el comercio internacional de ruedas ha favorecido la transmisión de estas enfermedades infecciosas: "En la oquedad de los neumáticos, donde queda agua estancada, se han transportado larvas de mosquitos capaces de transmitir dengue, que han colonizado zonas de Italia o Albania, propagando la enfermedad".A la hora de emprender viaje a una zona endémica hay que "individualizar" el riesgo, según López-Vélez, porque no es lo mismo el viajero más habitual, que no se sale de las rutas turísticas, que el viajero intrépido que elige destinos más llamativos y se expone a mayor riesgo sanitario; además, existen los viajeros de larga estancia, como misioneros, cooperantes o militares.

"La piedra angular de la prevención no son las vacunas", dijo López-Vélez, "sino la educación sanitaria". El especialista recomendó la protección con mosquiteros, los repelentes de insectos, el consumo de agua embotellada y el botiquín de viaje con material de cura y autotratamiento para la diarrea, una dolencia que afecta al 40% de los viajeros.

Las enfermedades más corrientes durante los viajes son las relacionadas con el aparato digestivo (gastroenteritis), respiratorias (otitis y tosferina), de la piel (quemaduras, dermatitis y picaduras) e infecciones generalizadas, como las hepatitis.

[La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dictado una serie de recomendaciones de política sanitaria, como establecer estructuras nacionales de información, seguir desarrollando la investigación y fortalecer la capacidad internacional para el control y prevención de las enfermedades infecciosas].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de julio de 1998