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Aznar reúne en La Moncloa a todos los cargos del PP vasco y les anima a resistir

El presidente del Gobierno, José María Aznar, hizo ayer un llamamiento a la resistencia a los 195 cargos electos del PP del País Vasco, a quienes congregó en La Moncloa, y criticó los "excesos" de algunos partidos, en alusión al PNV, en el tratamiento del terrorismo. Aznar, ante los cargos de su partido, que sufren el acoso del terrorismo, se comprometió a no negociar jamás con ETA. "No tiene sentido el diálogo con los violentos. Lo he creído siempre y lo creeré mañana también". El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, en una breve respuesta, se comprometió a resistir.

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José María Aznar cumplió ayer el compromiso que adquirió hace quince días tras el asesinato del concejal del PP de Rentería Manuel Zamarreño de invitar a La Moncloa a los cargos populares electos del País Vasco. La mayoría de ellos llegaron en cuatro autobuses a la explanada central del palacio sobre la una de la tarde. Posteriormente, Aznar, acompañado de los ministros del Interior, Jaime Mayor; Administraciones Públicas, Mariano Rajoy, y del coordinador general del PP, Ángel Acebes, se reunió con ellos en un almuerzo. No asistió el vicepresidente primero y secretario general del PP, Francisco Álvarez Cascos, que inauguraba en Asturias el parador de Cangas.El grupo de electos lo encabezaba el presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, y en él figuraba también la familia de Miguel Ángel Blanco, a quien ETA asesinó hace un año, y la viuda e hijo del último concejal del PP muerto, Manuel Zamarreño.

Antes del almuerzo, Aznar compareció, acompañado de los 195 cargos electos, ante la prensa en un acto que fue una mezcla de homenaje a los concejales y parlamentarios del PP que soportan la embestida del terrorismo y una reafirmación de mensajes de resistencia, con algunas críticas por el comportamiento del PNV.

Aznar enfatizó ante los cargos electos populares que "merece la pena" el riesgo que corren por "defender" sus ideas. "No arriesga uno su vida por un cálculo electoral más o menos acertado. Sois la mejor expresión de la libertad y la mejor esperanza de millones de personas que desean vivir en paz", les dijo Aznar. El jefe del Gobierno recordó las difíciles condiciones en que se desenvuelve la vida política de los cargos vascos del PP. "No hemos tenido nada en el País Vasco. No estamos para aspirar a cargos. Todo lo hemos hecho a la intemperie". Los electos escuchaban con expresión de gravedad a Aznar. Fue el preámbulo a su llamamiento a resistir en una lucha propia de "demócratas convencidos". Aznar también aprovechó su intervención para lanzar un mensaje político, aunque en términos muy genéricos. Defendió la tesis del ministro Mayor Oreja de un "proyecto compartido de futuro para el País Vasco" con el "fortalecimiento de las instituciones democráticas y la autonomía". Animó a "buscar puntos de encuentro" entre los demócratas vascos y a "no alentar la ruptura", en una velada crítica al reciente abandono del Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE) del Gobierno vasco y en respuesta a las peticiones de un amplio sector de las bases del PP que piden se rompa el pacto parlamentario del Gobierno de Aznar con el PNV por las conversaciones de ese partido con HB mientras ETA continúa con su campaña de atentados.

Por ello, no faltaron críticas al PNV e incluso alguna alusión velada al ex presidente del Gobierno Felipe González, aunque Aznar en ningún caso citó siglas ni nombres. Respecto al PNV, manifestó que no se adentrará en "caminos que lleven a la confusión", en alusión a las conversaciones con HB. "No tiene ningún sentido el diálogo con los violentos. No ampararemos ninguna decisión de diálogo con los violentos o con quienes amparan a los violentos".

Aznar negó legitimidad a la tesis nacionalista de una confrontación entre el Estado y Euskadi al señalar que la única confrontación en el País Vasco "es que unos matan y otros mueren". "Eso lo tiene que entender todo el mundo y el día que lo entiendan se podrá resolver el problema". El presidente hizo también una leve alusión a las recientes declaraciones de Felipe González, quien la pasada semana acusó a Aznar de actuar "en connivencia con el PNV" al calificar ambos de "electoralismo" la salida del PSOE del Gobierno vasco. "No vamos a aceptar lecciones de nadie", proclamó.

Entretanto, el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, José Borrell, cargó ayer desde Vitoria sus críticas al PNV por romper el compromiso alcanzado hace un año en Ajuria Enea, tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, de aislar a HB. En un mitin organizado por el PSE, recordó las palabras del lehendakari entonces - "ninguna causa, por legítima que fuera, justificaría ir del brazo de quienes apoyan" a ETA- para concluir que "un año y siete muertos después, el PNV va del brazo de HB". En opinión de Borrell, "de ahí extraen la fuerza los violentos y quienes les apoyan, porque así reciben la dosis de legitimidad para autoconvencerse de que están trabajando para liberar a un pueblo oprimido, cuando sabemos que no lo está".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de julio de 1998

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