Luis de Patricio, condenado por delito fiscal en una venta en la que medió Estevill
La Audiencia de Barcelona ha condenado a un año de prisión, una multa de 43,2 millones de pesetas y el pago de otra cantidad idéntica a Hacienda -más intereses y las costas del juicio- al empresario Luis de Patricio Sala por ocultar a Hacienda, "de forma consciente y voluntaria", un ingreso de 96 millones de pesetas en 1990. De Patricio era supuestamente testaferro del ex juez Luis Pascual Estevill y le pagaba comisiones. La Sección Novena de la Audiencia considera culpable a De Patricio por no haber declarado 83 cheques de un millón de pesetas cada uno que le abonó la empresa Misurasata, de su propiedad. Esta sociedad vendió, el 13 de diciembre de 1990, un edificio situado en los números 71-73 de la avenida Paral.lel de Barcelona (en el que había estado situada la firma Coesa) por 730 millones de pesetas al Instituto Catalán del Suelo (Incasol), de la Generalitat. Por esa operación, Pascual Estevill cobró 13 millones de pesetas en talones de un millón cada uno ya que, al parecer, puso en contacto al comprador, Patrimonio de la Generalitat, con De Patricio. La sentencia deja sentado que De Patricio definió su pago al ex juez como la devolución "del préstamo de un particular". El empresario afirma que su amistad con Pascual Estevill se basa "en lo bien que se portó con la familia en un momento dificil", lo cual les convirtió "en íntimos amigos". De Patricio mantiene que nunca imaginó la existencia de los supuestos delitos de cohecho que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña imputa al ex juez. En la época en que se llevó a cabo la venta del inmueble de Misurasata, Pascual Estevill era juez de instrucción en Terrassa y compaginaba esa actividad con la de asesorar y promover transacciones mercantiles, como esta operación inmobiliaria y el llamado caso Regesa, en Sant Adrià de Besòs, en el que el ex juez fue intermediario en la compra de unos terrenosLuis de Patricio declaró durante el juicio que los pagos que le hizo Misurasata también eran cantidades que esta empresa le adeudaba. De Patricio es el administrador de la firma contratista Giroan, una de las principales constructoras del Eje Transversal, que suspendió pagos y dejó deudas por 1.000 millones. Los interventores judiciales de la sociedad redujeron considerablemente los activos que ésta había declarado en la suspensión.


























































