El compromiso social y el drama del hombre centran los premios Alfaguara

El ex vicepresidente sandinista y escritor Sergio Ramírez defiende que el compromiso político sigue imbricado en la literatura latinamericana, mientras que el guionista y novelista cubano Eliseo Alberto puntualiza que el compromiso persiste pero ahora centrándose de manera individualizada en el drama humano, "que también es política". Ambos autores, premiados por la editorial Alfaguara, presentaron sus obras Margarita, está linda la mar y Caracol Beach, respectivamente, en Crisol de Valencia.
El verso del nicaragüense Rubén Dario, que da nombre al libro, es el punto de partida de Ramírez. El poeta, Anastasio Somoza, su mujer doña Salvadorita y la hermana de ésta, la niña en cuyo abanico Darío estampó el verso, existieron, desde luego. De hecho, "los vacíos de la información los llené con mi imaginación", dice el autor cuya obra es un trozo de historia de Nicaragua. Un país que necesita una regeneración de sus dirigentes políticos, a juicio de Ramírez. El fracaso que cosechó en las últimas elecciones al frente de un pequeño partido no le empujó a refugiarse en la inmediata elaboración de Margarita, está linda la mar, asegura el escritor. "Vengo de la literatura y regreso a ella", dijo al tiempo que recordaba su temprana vocación lilteraria. Numerosas novelas jalonan su trayectoria. También Eliseo Alberto está curtido en labores literarias como lo demuestran sus poemarios, novelas y guiones -como el de Guantanamera-. De carácter aparentemente escéptico, el escritor cubano no puede regresar a su país debido al crítico libro de memorias Informe contra mí mismo. Vive en México y allí escribió Caracol Beach, en la que narra una tragedia griega a ritmo de rock and roll, poblada de personajes variopintos como el travestido y su padre, el policía o el emigrante cubano que sale a buscar a alguien que lo mate. Alberto espera una salida pacífica a la situación de su país y augura que pronto pasará algo, porque desde la revolución de 1959, "las crisis morales" se producen al final de cada decenio. Los escritores Manuel Vicent, Rosa Regás y Juan Cruz presentaron en Crisol estos libros, premiados con 25 millones de pesetas cada uno.


























































