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Ibarretxe dice que el nuevo IRPF tendrá en cuenta la "forma de ser de los vascos"

El vicelehendakari, Juan José Ibarretxe, no quiso adelantar ayer ningún dato concreto de la reforma del IRPF que ultima el Gobierno vasco con los diputados forales de Hacienda, pero sí avanzó que el nuevo impuesto se ajustará a la "singularidad" de la sociedad vasca. "Hemos estudiado las modificaciones que se han introducido en otros países, además de España, pero para nosotros constituyen una referencia, no una hipoteca", aseguró el también consejero de Hacienda. El peso del sector industrial vasco, que supera en 10 puntos a la media española y europea, la institución familiar y "la forma de ser de los vascos, en relación con la empresa, el trabajo o el ahorro" son algunos de los valores propios que tomará en cuenta el nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), apuntó Ibarretxe. El consejero de Hacienda participó ayer en la Bolsa de Bilbao en unas jornadas sobre el reto europeo organizadas por Norbolsa, la sociedad de valores de las cajas vascas, pero no pudo evitar hablar de la reforma del IRPF, una cuestión candente desde que la Hacienda estatal presentase el pasado mes de abril su propia reforma del impuesto y se disparasen las comparaciones. Los partidos políticos y los agentes sociales serán los primeros en conocer el contenido del proyecto, "dentro de dos o tres semanas", aseguró el vicelehendakari. Problema de competencias Ibarretxe comentó también las negociaciones para las transferencias de las políticas en materia de formación y empleo, que volvió a definir como "fundamentales para una sociedad que tiene peculiaridades en su estructura social y económica". En su opinión, el freno al traspaso de las transferencias que reclama el Gobierno vasco no "es un problema de cuotas", sino "de competencia en una materia tan importante como la formación continua, ni más ni menos". El vicelehendakari diferenció entre las transferencias de las cuotas sociales del Inem a Galicia y Cataluña, que sólo tienen capacidad de gestión, frente a la demanda del Gobierno vasco, que quiere aplicar sus propias política de formación y empleo. Ibarretxe recordó el apoyo del Parlamento vasco a la demanda de las transferencias y zanjó la cuestión señalando: "Si algún grupo político no está de acuerdo, que lo denuncie". En el marco de las jornadas sobre el nuevo escenario europeo que se avecina con la entrada del euro el 1 de enero de 1999, Ibarretxe definió al País Vasco como "una comunidad aturdida" que mira demasiado al pasado y poco al futuro. "Somos nosotros quienes debemos mirar al mundo cambiante", subrayó el vicelehendakari. Ibarretxe criticó además en su intervención la visión exclusivamente economicista y monetarista de la Unión Europea. "Si no se articulan medidas políticas y sociales, el proceso de convergencia se alejará mucho de las demandas reales de los ciudadanos", alertó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998