Reportaje:

Igeldo por su independencia

"Hasta hace dos años el auzolan [trabajo comunitario] era una tradición que se mantenía en Igeldo desde tiempo inmemorial, pero los vecinos terminaron por hartarse del Ayuntamiento de San Sebastián, que no nos dejaba decidir sobre lo que queríamos hacer". El auzolan está en trance de pasar a la memoria histórica de sus pobladores, que salvo excepciones, se niegan a construir, como era costumbre, caminos u otros equipamientos de la comunidad de los que debe responder el Ayuntamiento. Así resume Juan Carlos, uno de los integrantes de la asociación Itxas Aurre del barrio donostiarra de Igeldo el hastío de sus convecinos, que en 1991 pidieron que se descentralizaran los servicios municipales y siete años después reclaman abiertamente la desanexión. La voluntad segregacionista de los habitantes de Igeldo, cuyo censo es de 930 vecinos con una sociología entreverada de baserritarras y residentes de chalets y adosados, se vislumbró de forma nítida en un referéndum organizado por los vecinos en noviembre de 1994 en el que el 69% de los consultados se decantó por independizarse de San Sebastián. Sin embargo, el expediente de segregación que presentaron en febrero de 1995 fue desestimado por el Ayuntamiento días después de que las Juntas Generales aprobaran una norma que impedía la segregación de núcleos poblacionales de menos de 2.500 habitantes. Los vecinos de Igeldo recurrieron porque se les debía aplicar la norma anterior a la aprobada por las Juntas y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco les ha dado la razón. Los vecinos de Igeldo califican de "poco noble" la decisión del Ayuntamiento de San Sebastián de recurrir la sentencia, aunque reconocen que las posibilidades de constituirse como municipio son remotas. "En todo caso, que se tramite el expediente y discutimos los argumentos a favor y en contra, que no recurran a artimañanas legales", piden los vecinos. Las promesas descentralizadoras que se lanzaron desde el Ayuntamiento no han cuajado, aunque las inversiones en el barrio sí se han acrecentado en los últimos años. En el Ayuntamiento, los grupos políticos están divididos sobre la reivindicación de Igeldo: PNV, EA, PSE y PP se oponen a segregar Igeldo de la capital, mientras que HB e IU defienden el pronunciamiento de los vecinos. Koro Garmendia (PNV), delegada municipal de Barrios, se opone a la segregación, "porque el problema se puede resolver con una descentralización concertada, las posibilidades son amplísimas, sólo es cuestión de que haya un acuerdo político". Aunque el expediente prospere, topará con un obstáculo insalvable, la oposición del tripartito (PNV, PSE, EA) en las Juntas Generales de Guipúzcoa. Los vecinos de Igeldo lo saben, pero piden "argumentos" para el rechazo, no que se les aplique una norma legal que, en su opinión no es válida para arbitrar sobre la "personalidad propia" de Igeldo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 24 de mayo de 1998.