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Enterrar el tren en Getafe costará 1.300 millones menos de lo previsto

A los técnicos de la Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes les salen las cuentas para que el enterramiento de la vía a su paso por Getafe (143.000 habitantes) salga más barato de lo que se sospechaba. A lo largo de los últimos años se ha hablado con reiteración de un precio estimativo de 9.000 millones de pesetas, pero el informe definitivo reduce el coste de la operación a 7.701 millones. La rebaja ayudará a sobrellevar el desplante del Ministerio de Fomento, que no pondrá ni un duro.

La pequeña alegría contable la aportó ayer el consejero de Presidencia, Jesús Pedroche, al dar cuenta de la modificación urgente de la Ley de Presupuestos de este año para abordar el soterramiento. Cada una de las dos Administraciones implicadas (Ayuntamiento de Getafe y Comunidad) tendrá que satisfacer ahora 3.850 millones en tres años, frente a los 3.000 que calculaban cuando creían contar con el apoyo presupuestario del Ministerio de Fomento. "No hay menoscabo técnico de ningún tipo. Simplemente, el precio resultante es ése", aseguró Pedroche.El portavoz regional fue indulgente con Fomento, que se ha desmarcado del proyecto pese a que comprometió su participación en el ya famoso convenio tripartito del 6 de febrero de 1996. "Lo importante en política", sostuvo el consejero, "es que las posturas estén claras, y la del ministerio lo está: no disponen de dinero para participar en el enterramiento. Mejor es eso que permanecer en la indefinición".

El propio Pedroche y distintos dirigentes del PP insistieron ayer en que la involucración ministerial se produjo cuando a su frente figuraba "el hoy candidato socialista", José Borrell. "El señor Borrell pasó sus dos últimos meses prometiendo el oro y el moro por media España", argumentó ayer el portavoz de los populares en Getafe, José Luis Moreno Torres. El alcalde de la ciudad, Pedro Castro (PSOE), criticó con dureza esa línea argumental. "Si una Administración desoye los compromisos de sus antecesores, por mucho que sean de otro color político, nos encontraremos en una grave y permanente situación de inseguridad jurídica", razonó.

Moreno Torres tuvo que capear por la tarde el temporal en un pleno extraordinario monográfico convocado en Getafe para analizar la nueva situación. El PSOE e IU, que comparten tareas de gobierno en la ciudad, aprobaron la petición de dimisión para el ministro de Fomento, Rafael Arias-Salgado. El PP, como es obvio, votó en contra, pero sí se sumó a la siguiente propuesta: una llamada a que el ministerio "recapacite" y vuelva a participar en las obras. El portavoz popular se ofreció incluso a ejercer como "mediador" entre ambas instituciones, "en mi calidad de compañero de partido".

Getafe se ha quejado de que el súbito desplante ministerial deja tiritando sus arcas y obliga a "suspender proyectos ya en marcha". El consejero de Obras Públicas, Luis Eduardo Cortés, se ofreció a adelantarle dinero a la ciudad sureña para paliar este revés contable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1998

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