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Las mujeres, si quieren, serán legionarias y submarinistas

El proyecto de ley del Personal de las Fuerzas Armadas elimina las últimas limitaciones a la carrera militar de la mujer. En adelante, podrá acceder a cualquier destino, desde la Legión a los submarinos, sin que se la pueda vetar por razones físicas o aduciendo falta de espacio para garantizar su intimidad. Eso sí, para ingresar en las unidades de élite deberá superar las mismas pruebas físicas que el hombre, lo que supone una desventaja. Consciente de que incluso en atletismo existen marcas diferentes por sexo, Defensa se propone instaurar pruebas físicas distintas para hombres y mujeres en las convocatorias para ingresar en las Fuerzas Armadas, aunque no en las unidades especiales.El proyecto presenta algunas otras novedades:

Generales de cuatro estrellas. Se crea un nuevo empleo de general en los tres ejércitos -con las denominaciones de general de Ejército, almirante general y general del Aire-, por encima del teniente general. Lo ostentarán el jefe del Estado Mayor de la Defensa y los jefes de los tres ejércitos, así como los militares españoles destinados en organizaciones internacionales cuando ocupen puestos reservados a generales de cuatro estrellas, aunque sólo eventualmente, mientras estén en dicho destino. El Rey seguirá siendo el único capitán general, pero tendrá una estrella más: cinco.

Manumisión previo pago. Los militares profesionales podrán abandonar las Fuerzas Armadas a petición propia siempre que cumplan los plazos reglamentarios de preaviso y lleven un mínimo de años de servicio (ocho para los de carrera). En caso contrario, deberán indemnizar al Estado con una cantidad equivalente a la invertida en su formación. Este precepto no está pensado, obviamente, para los objetores de conciencia, sino para los especialistas tentados de pasarse a una empresa.

Consejos asesores. Los jefes de Personal de los ejércitos tendrán un consejo asesor al que podrán dirigirse individualmente los militares para plantear quejas o sugerencias, siempre que no afecten a temas disciplinarios o judiciales. En dicho consejo habrá representantes de todos los cuerpos y empleos, de soldado a general. El proyecto no explica cómo se designarán sus miembros, aunque es más probable que sea por sorteo que por elección democrática.

Ventajas para los soldados. Todas las plazas de suboficiales se reservarán para los soldados profesionales. También tendrán un cupo reservado en la Guardia Civil y las policías estatales y autonómicas. Haber sido militar se considerará como mérito en las pruebas de acceso a empleos públicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1998