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Una impresionante tormenta sobre Sevilla obliga a suspender la corrida de Miura

El festejo, 17º de la Feria de Abril, se celebrará hoy a mediodía en la Maestranza

Una tormenta impresionante obligó a suspender la tradicional corrida de Miura, 17ª y penúltima de la Feria de Abril, anunciada para ayer tarde en la Maestranza sevillana. La terna de matadores estaba formada por Fundi, Domingo Valderrama y Óscar Higares. La empresa comunicó que el festejo se celebrará hoy a las 12.30 horas, con el mismo cartel de toros y toreros. La tarde estuvo encapotada en Sevilla y unos quince minutos antes de la hora señalada para el comienzo de la corrida empezó a llover, al principio de forma débil y espaciada, luego copiosamente.

Sobre las 18.35, los matadores, todos ellos con el capote de paseo liado, y el presidente de la corrida, Juan Murillo, salieron a comprobar el estado del piso y debieron de encontrarlo bueno pues decidieron que, previa una prudente espera, se diese la función. No obstante, Murillo advirtió a los espadas que, en el supuesto de que el primer toro saltara a la arena, la corrida se daría completa, cualquiera que fuese la evolución climatológica durante el transcurso de la tarde.Todos de acuerdo, los toreros permanecieron en el patio de cuadrillas, siempre con el capote de paseo liado, y los mozos de espadas y los servidores de las puyas dispusieron sus respectivos utensilios de la lidia en los lugares que tienen asignados en el callejón.

Unos minutos más tarde, sin embargo, cayeron sucesivas trombas de agua y granizo, en medio de gran aparato eléctrico y tremendo trepidar de truenos. El público, que ocupaba la mayor parte de los tendidos -se preveía un lleno- los abandonó precipitadamente, en las gradas cubiertas se agolpaba el gentío y se anegó el ruedo. Una espesa cortina de lluvia caía con verdadera furia y las rociadas de agua, empujadas por el fuerte viento, batían la enorme laguna del redondel. A la vista del panorama, los diestros, su peonaje, el empresario, la autoridad, allegados de todos ellos y la legión de curiosos que se agolpa siempre donde hay toreros abandonaron precipitadamente el patio de cuadrillas.

Nadie avisó de la suspensión de la corrida, pese a la retirada de los toreros y a la evidencia de que no podría darse de ninguna de las maneras, hasta transcurridos tres cuartos de hora. Un empleado que portaba en alto una pizarra había avanzado un rato antes por el callejón, mas hubo de abandonarlo a los pocos pasos, pues el supuesto mensaje que exhibía lo borró el aguacero. A las siete y cuarto se hizo presente en un tendido el clarinero, dio un breve toque que significaba la suspensión del festejo y se retiró raudo, huyendo de la lluvia torrencial.

No se dio en la plaza explicación alguna acerca de si la corrida había quedado suspendida definitivamenteo. La decisión de su aplazamiento debió tomarse más tarde y se supo a través de un comunicado de la empresa de La Maestranza. Siguió lloviendo copiosamente, pero a las ocho de la tarde se retiraron parcialmente las nubes, quedó al descubierto un trocito de cielo e hizo un guiño el sol.

Cierran los "guardiola"

El final de la Feria de Abril será en cierto modo maratoniano, con la corrida de los miuras pasado el mediodía y, casi sin tiempo de recuperarse, la que cierra el ciclo a las seis y media de la tarde.El último festejo ferial, 18º del abono, es la tradicional corrida de los guardiola, acaso el encaste ganadero más premiado en las últimas ediciones de la feria. Los toros se lidian a nombre de María Luisa Domínguez Pérez de Vargas, ganadería que representa Alfonso Guardiola Domínguez, y los cría en la finca El Toruño, de la población sevillana de Utrera. La formó Antonio García Pedrajas y su antiguedad -primera vez que lidió en Madrid- quedó fijada en el 30 de mayo de 1948.

Los toros de hoy serán lidiados por Martín Pareja Obregón, Vicente Bejarano y Luis Mariscal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de mayo de 1998