Un colectivo de Granada rechaza las críticas a la conversión de las claveleras en guías turísticos

.,El programa de promoción laboral puesto en marcha por la Diputación de Granada y la asociación de mujeres gitanas Romí que, entre otros fines, pretende convertir en guías turísticos a las siete mujeres que venden claveles en las cercanías de la Catedral ha traspasado la anécdota y se ha convertido en una prueba de "racismo". Más de quinientas de personas han firmado un manifiesto de solidaridad con las mujeres gitanas en el que deploran los "comentarios, sonrisas, expresiones racistas de comerciantes, ciudadanos y periodistas" que ha suscitado la divulgación del proyecto.

El plan de reinserción incluye uniformar a las mujeres con trajes típicos, enseñarles rudimentos de inglés y francés, nociones de informática y, al parecer, también de esoterismo. El Partido Andalucista calificó la iniciativa como "ridícula". La propia presidenta de Romí, María Dolores Fernández, considera que el Proyecto de Promoción Turística Empresarial Gitana -que es el nombre completo del programa que se desarrollará paralelamente en España, Alemania e Italia bajo los auspicios de la Unión Europea, que ha portado para el de Granada 21 millones de pesetas- ha puesto de manifiesto "actitudes racistas" en los medios de comunicación. Solidaridad Más de 500 personas se han adherido al manifiesto de solidaridad con la mujer gitana desde que el pasado 16 de abril la Diputación diera a conocer el proyecto para convertir a las claveleras y adivinadoras en profesionales del turismo. Los suscriptores del escrito lamentan que entre los diversos programas destinados a la formación y al empleo sólo el dirigido a las gitanas haya provocado "todo tipo de comentarios, sonrisas, expresiones racistas de comerciantes, ciudadanos, periodistas, etcétera". "Algo ha quedado claro: que el problema de la inserción social de la mujer gitana es difícil porque los payos tenemos muchas actitudes racistas que aún no reconocemos", continúa el escrito. Los firmantes hacen un llamamiento a la "tolerancia, a la erradicación de actitudes racistas de la población, y a la conveniencia de poner en marcha todo tipo de medidas, programas y servicios destinados todos ellos a mejorar la calidad y el bienestar del conjunto de la sociedad", sobre todo en aquellos sectores sociales "donde resulta especialmente difícil la realización de los mismos, fundamentalmente por las conductas y actitudes de unos pocos que incluso no reconocen abiertamente que su problema es el racismo". El llamamiento se hace extensivo a los medios de comunicación para "que tengan presente que los programas de formación e inserción social de la mujer gitana son un logro y un avance para todos". Por último, los firmantes apoyan a las asociaciones gitanas que "luchan contra la marginación social de este colectivo y especialmente las que lo hacen en el ámbito de la mujer". La iniciativa fue deplorada por el Partido Andalucista que, a través de su primer secretario, José Vela, dijo del proyecto: "Nos parece inaudito porque convierte un problema social, como es el desempleo de las mujeres gitanas, en un vulgar esperpento de la cultura andaluza, al vestirlas para dicha actividad con nuestros trajes tradicionales". Vela también arremetió contra el presidente de la Diputación de Granada, el socialista Antonio India, a quien acusó de "estar dispuesto a todo con tal de conseguir votos". "Precisamente cuando se está discutiendo la necesidad de hacer de las profesiones turísticas unas titulaciones universitarias se nos presenta esta ridícula propuesta. ¿A qué altura estamos dejando a los guías turísticos y a otros profesionales a los que cada día les demandamos más y más calidad?", se preguntaba el dirigente local del PA. Las firmas que acompañan el escrito han sido recogidas en parte a través de los centros de los Servicios Sociales comunitarios de la provincia, vinculado a la Diputación de Granada, según se deduce por el remite que consta en los fax. El presidente de la Diputación fue una de las personas que presentó la polémica iniciativa en el transcurso de una conferencia informativa durante la cual se explicó el proyecto de crear un tejido empresarial en Granada a través de empresas turísticas, de artesanía, folclore y gastronomía con la participación de personas pertenecientes a comunidades minoritarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 30 de abril de 1998.