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El primer caso del contagio múltiple de hepatitis se supo en septiembre

Una asociación acusa a un médico de infectar voluntariamente

El primero de los 75 casos de contagio de la hepatitis C que investiga la Consejería de Sanidad valenciana fue denunciado por una mujer en septiembre de 1997. La denuncia la presentó ante la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu), según su presidente, Fernando Móner. Las sospechas recaen sobre un anestesista que padece la enfermedad, consume opiáceos y participó en las operaciones de 47 de las 75 personas contagiadas en el hospital público La Fe y en la clínica privada La Salud.

Móner acusó al anestesista de infectar a los pacientes "de forma voluntaria" y advirtió que el número total de contagios no se conocerá hasta que todas las personas que han sido anestesiadas por este hombre se hagan un análisis. La cifra de pacientes infectados puede elevarse, según las estimaciones de Avacu, hasta un centenar. La hepatitis C es una enfermedad crónica contra, la que no existen medicamentos totalmente efectivos y que, en opinión de los expertos, sólo se transmite mediante una inyección de sangre contaminada. Algunas de las personas que han acudido a Avacu relatan que un semestre después de ser operadas en La Fe o La Salud -el tiempo aproximado que se tarda en contraer la enfermedad-, se sentían excesivamente fatigadas, uno de los síntomas de la hepatitis. Los análisis probaron la infección. De momento, una veintena de las personas que se han puesto en contacto con Avacu han sido contagiadas, pero el número puede incrementarse porque en los próximos días esperan la visita de otras 20 que han telefoneado la pasada semana.

La pasividad de las autoridades sanitarias ante el contagio múltiple ha sido duramente criticada por la oposición, los sindicatos y las asociaciones de consumidores. De hecho, la Consejería de Sanidad qué dirige Joaquín Farnós sólo se pronunció sobre el tema a principios de abril, tres semanas después de que Iberdrola y Telefónica denunciaran ante los juzgados el contagio de algunos de sus empleados.

Móner se queja de que esta falta de información ha contribuido a sembrar la alarma entre la población. En apenas cinco días, Avacu ha recibido un centenar de llamadas de personas que temían haber sido contagiadas. "Nos llama gente que fue operada hace 25 años o en otros hospitales y nos preguntan si pueden estar infectados", explica. La polémica se ha extendido al difundirse que el anestesista trabajó anteriormente en otra clínica privada de Valencia, El Consuelo. Su director, José Siles, salió ayer al paso para afirmar que este profesional "no pisa la clínica desde hace 14 años" y denunció una "oscura trama que pretende extender la alarma a otras clínicas privadas".

Para Móner, muchos valencianos han perdido su confianza en los centros hospitalarios a raíz de estos contagios. Por eso, Avacu reclama a Sanidad que informe a los ciudadanos y que tome medidas de vigilancia que eviten nuevos casos. A los ciudadanos que teman haber sido infectados les recomienda que se hagan un análisis. El anestesista sobre el que recaen las principales sospechas, que está de vacaciones, tiene prohibido el acceso a la clínica La Salud y la consejería le ha apartado cautelarmente de sus funciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de abril de 1998