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TRIBUNA

Todo lo hizo fácil

Más seguridad. Van Gaal olvidó los marca es individuales y dispuso a cuatro defensas, aunque le dio libertad a Sergi para irse arriba. Rivaldo dejó el camino libre y se fue más al centro, aunque siempre por la izquierda. En todo lo demás no cambió mucho. Giovanni y Luis Enrique continuaron buscando los espacios en el área. Algunos jugadores, sobre todo Figo, cambiaron de banda buscando más posibilidades en el uno contra uno. En general, el nuevo planteamiento del técnico holandés le dio más seguridad al equipo.Cierto desorden. Las bandas fueron el primer recurso ofensivo del Barcelona. Nada más comenzar y aprovechando que no había nadie por la banda de Roberto Carlos, llevó el balón hasta el palo. Sergi por el otro lado también llegó a centrar con peligro. Cuando el Madrid cerró más esas zonas, intentó hacer circular el juego aunque se percibía cierto desorden. Le faltó en esos momentos agilidad mental para penetrar por los pequeños espacios. Tampoco supo sacar partido de algunas contras que tuvo con ventaja.

Desajustes. El Barcelona sufrió algunos desajustes defensivos al ir a presionar al campo contrario. Intentó la recuperación inmediata, pero no siempre lo consiguió. Las incorporaciones de Sergi dejaban su zona habilitada para un voluntarioso Karembeu, y por el otro lado Savio y en menor medida Roberto Carlos, planteaban problemas a Ferrer. Esta inestabilidad fue desapareciendo a medida que pasaban los minutos, principalmente porque los repliegues se efectuaron con más rapidez y de fórma más solidaria y coordinada.

Monólogo. La expulsión de Hierro condicionó el resto del partido. A partir de ese momento fue un monólogo. El Madrid se preocupó de no perder, se encerró en su área y le dio todo el campo y el balón al Barcelona que todo lo hizo fácil. Tocó, tocó y tocó. Cuando no pudo entrar por el centro lo intentó por las bandas y por ahí llegaron los goles de los azulgrana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de marzo de 1998