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Un sistema "ingobernable"según Matutes

El pasado jueves, 25 de febrero, el ministro de Exteriores, Abel Matutes, se opuso tajantemente a la participación de las comunidades autónomas en la delegación del Estado español en el Consejo de Ministros de la Unión Europea en una respuesta a la interpelación de la diputada nacionalista de Eusko Alkartasuna (EA), Begoña Lasagabaster, en la sesión plenaria del Congreso. Matutes argumentó su oposición a la propuesta de EA en la "ingobernabilidad" que acarrearía dicha participación y porque el Estado "perdería su derecho de arbitrar, de hacer prevalecer el interés general".

Según el acta de la sesión del 25 de febrero, el ministro de Exteriores, tras esgrimir los avances realizados por el Gobierno del Partido Popular en la participación autonómica en niveles más bajos, como los comités de trabajo en la UE, se opuso a dicha participación en el Consejo de Ministros con estos términos: "No se trata tanto de un problema de voluntad política -al que se refería la señoría interpelante- como de que no creemos que el sistema pudiera funcionar mejor de otra manera, y concretamente como su señoría lo ha referido. El sistema sería ingobernable; sería simplemente un patio de enfrentamiento entre intereses contrapuestos de distintas comunidades autónomas y, por tanto, el Estado perdería su derecho de arbitrar y, en consecuencia, su derecho a hacer prevalecer el interés general, al margen del deterioro en su autoridad, a la hora de defender sus posiciones en el seno del Consejo de Ministros en la Unión Europea".

El 'caso alemán'

Begoña Lasagabaster apoyó la participación autonómica en el Consejo de Ministros de la UE con el argumento, entre otros, de que tres países federales -Alemania, Austria y Bélgica- ya lo practicaban. La respuesta del ministro de Exteriores fue: "El caso de Alemania es muy especial. A pesar de que no llega en su formulación a los extremos que solicita la señora Lasagabaster, tengo que decirle, después de una larga experiencia comunitaría de cerca de diez años en la Comisión Europea y ya casi dos años en el Consejo de Ministros, que genera graves disfunciones y, por ello, este Gobierno no es partidario de adaptarlo. Repito, esa no adopción no es tanto un problema de ausencia de voluntad política, como de eficacia del sistema que actualmente mantenemos en vigor".Ayer era el portavoz del PNV, Jon Gangoiti, quien ofrecía argumentos similares a los de la portavoz de EA, el pasado jueves, para defender la misma participación autonómica, esto es, que tres países federales la practican y que la descentralización del Estado español aconsejaba llevarla también a la representación española en la Unión para que las autonomías puedan defender directamente sus intereses. Lo que cambió ayer fue la posición del Gobierno ante la presión de sus dos principales socios nacionalistas: CiU y PNV.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de marzo de 1998