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La planificación urbanística del municipio ha cumplido 22 años

Las normas subsidiarias que regulan el urbanismo del municipio de Galapagar (16.503 habitantes) se aprobaron definitivamente el 23 de junio de 1973 y se publicaron en el Boletín Oficial del Estado cuatro meses después. El casco urbano de la localidad ha experimentado una explosión demográfica en los tres últimos años que ha repercutido en la dinámica urbana. El Ayuntamiento lleva desde 1976 construyendo gracias a modificaciones puntuales de las normas. La modificación puntual es una figura urbanística que se usa en casos excepcionales, no como uso general.

Encontrar aparcamiento en la plaza central de Galapagar es complicado. Sólo hay unos veinte huecos. "Rara es la vez que encuentras sitio aquí", se quejó ayer un vecino que iba a formular una consulta en el Consistorio. Esta plaza es el punto céntrico y de reunión de los vecinos. Alberga el centro cívico y diversos bares con terraza.

Las madres jóvenes que conducen sus carritos por el pueblo sufren la estrechez urbana de forma especial. Tienen que invadir la calzada con sus cochecitos porque las aceras son demasiado exiguas.

El portavoz socialista, Manuel Cabrera, esgrime datos para denunciar que Galapagar "se ha convertido en un hormiguero": "El PP ha permitido construir unas 600 viviendas anuales en los últimos tres años. Eso ha acarreado un crecimiento de 1.500 personas sólo en el casco urbano, puesto que la periferia ya está colmada de casas".

El alcalde, Eugenio de Pablo, del PP, explicó ayer que trabajar con las normas subsidiarias (de 1976) es "una alternativa tan válida como la de hacerlo con un plan urbanístico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de marzo de 1998