Pujol obtiene garantías de Fomento de que se volcará en obras en Cataluña

Jordi Pujol ha obtenido los principales objetivos con que viajó ayer a Madrid. El ministro de Fomento, Rafael Arias-Salgado, le garantizó que las inversiones en Cataluña que figuran en los Presupuestos de este año se ejecutarán y que seguirán los trámites administrativos para acometer las grandes obras de infraestructura que el presidente de la Generalitat reclama. Con el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, coincidió en los objetivos generales de la reforma del IRPF. Y con el Rey sostuvo un encuentro "cordial" e "interesante" en el que hubo un cambio de impresiones "útil" e "importante".

Los consejeros de la Generalitat de Medio Ambiente y de Obras Públicas se entrevistaron con la ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino, y obtuvieron también garantías de que en los próximos meses se producirán noticias en relación al desvío de los ríos Llobregat y Francolí, y la posterior construcción de una gran depuradora en El Prat de Llobregat. Pujol comparece hoy ante el Parlamento catalán para dar cuenta de estos compromisos.Durante hora y media, el líder nacionalista estuvo reunido con Don Juan Carlos en el palacio de La Zarzuela, en una audiencia que Pujol calificó de normal y desprovista de cualquier trascendencia especial. "No le den especial trascendencia a esta entrevista. Lo digo porque algunos periódicos le daban una trascendencia que no tiene", afirmó a la salida de la audiencia real. Se refería Pujol a que se había relacionado este encuentro con el clima creado por las revelaciones del periodista. Luis María Anson.

Con Ariás-Salgado se trataba de poner en práctica los acuerdos de tipo general alcanzados en el encuentro con el presidente José María Aznar del pasado 14 de febrero para garantizar la continuidad del apoyo parlamentario de CiU. En este caso, grandes obras de infraestructura, desde el AVE hasta la ampliación del puerto y del aeropuerto de Barcelona.

El ministro y el presidente catalán se limitaron a hacer una declaración al término de la reunión, sin aceptar preguntas de los periodistas. Arias-Salgado evitó que se le pudiera preguntar sobre su polémica comparecencia ante la comisión de infraestructuras del PP, en la que afirmó que consideraba prioritarias las inversiones en infraestructuras en la meseta peninsular frente a Cataluña. Este asunto sí fue tratado durante la reunión. Según fuentes de la delegación catalana, el ministro afirmó que lo que había trascendido era la opinión personal de un diputado del PP, cuyo nombre y razones conocía. Según él, sus palabras habían sido tergiversadas por quien tomó nota de su intervención y negó que se tratara de un acta oficial de la reunión.

Los planes estratégicos de infraestructuras del ministro de Fomento, desvelados por EL PAÍS, han provocado la irritación del PSOE y PNV. El PSOE anunció ayer que pedirá la comparecencia del ministro y le acusó de "actuar con criterios electoralistas y no en defensa de los intereses generales" en sus planes. Por su parte, el portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti, aseguró que "el famoso plan Felipe se queda chiquito" si se cumple el plan de infraestructuras manejado por Fomento.

Con Rato, Pujol, repasó la marcha del proceso hacia el euro y la reforma del IRPF. El vicepresidente económico aprovechó su comparecencia ante los periodistas para anunciar que, con toda seguridad, la última cifra de déficit que se conocerá hoy será inferior al 2,8% del PIB, muy por debajo de los criterios de Maastricht, "y en línea descendente". Anunció, además, que piensa aprovechar la buena marcha de la economía para seguir reduciendo el déficit por debajo del plan de convergencia.

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Coincidencia de criterios

Aun sin entrar en detalles, Pujol y Rato manifestaron sus coincidencias en los objetivos de la reforma del IRPF. El presidente catalán recordó que es criterio de CiU que la rebaja de la presión fiscal afecte a todos los tramos, que no se supriman las desgravaciones por vivienda familiar y en favor de la familia, y que la rebaja no sea tan fuerte que arriesgue los objetivos de reducción del déficit. "Un punto de rebaja en los tramos bajos supone 150.000 millones [de menos en la recaudación], mientras que un punto en los tramos altos son unos 7.000 millones", dijo Pujol alertando de la repercusión que puede tener una rebaja que, como reclama, afecte a todos los tramos. "Nos ha parecido que hay concordancia de criterio entre el ministerio y nosotros", dijo el líder nacionalista.

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