Rusia se une a los grandes
Desequilibrio laboral, inclusión social y fortalecimiento de las economías nacionales dominaron la agenda de la primera jornada de la llamada Conferencia del empleo convocada este fin de semana en Londres. Presidida por Gordon Brown y David Blunkett, ministros británicos de Finanzas y Trabajo, respectivamente, la reunión contó con la presencia de los representantes del Grupo de los Siete países más ricos del mundo (G-7) y Rusia, el llamado Grupo de los Ocho (G-8).
Anticipándose al comunicado conjunto, que se espera para hoy, los portavoces del G-8 buscaron puntos de acuerdo que favorezcan el crecimiento sostenido y primen las políticas empleo. Uno de los asuntos centrales del debate fue el análisis de las causas que conducen a que se registren unos índices de desempleo tan dispares en distintos países. Tras reconocer y aceptar las diferencias laborales, con Estados Unidos dominando las estadísticas de población laboral, con una media en torno al 5% de parados, la conclusión alcanzada fue ofrecida por Gordon Brown. "Debemos aprender los unos de los otros", dijo.
El G-8 quiere dar la vuelta al problema del desempleo y volcarse en la solución de un problema que, salvo en algunas excepciones, afecta especialmente a jóvenes, mayores y a parados de larga duración.
La delegación británica defendió la llamada "tercera vía",una estrategia a mitad de camino entre la liberalización estricta del mercado laboral y la intervención del Estado.Según Brown, los gobiernos debencrear las condiciones adecuadas -legislativas y educativas,entre ellas- para favorecer laaparición de oportunidades. Así, la solidaridad y la cohesión se erigen en complementos del mercado.
Por su parte, el director general de la Oficina Internacional del Trabajo (ILO), Michel Hansenne, pidió a los representantes de los países más industrializados que coloquen la promoción de la democracia y la justicia social en el eje de sus estrategias económicas.
En una intervención durante la sesión de ayer, Hansenne señaló que "simplemente, liberalizar y privatizar no es suficiente; el control efectivo y la regulación de los mercados también tiene una importancia vital".


























































