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Dos disputas entre familias gitanas acaban a tiros y con tres heridos

Las rivalidades entre familias gitanas sembraron, por dos veces, de plomo las calles de Madrid. El primer tiroteo de desató ayer por la mañana en una gasolinera cercana al Cerro de la Mica. La llama de la discordia la encendió, según las primeras versiones, la devolución de una mujer tras un casamiento. No hubo heridos. La segunda tanda de balas llegó una hora después en Usera. Allí, los miembros de una misma familia (tíos y sobrinos) la emprendieron a perdigonazos entre sí. Resultado: tres heridos leves. La policía investigaba ayer la posible relación entre ambos sucesos.

El reloj marcaba las 12.45 cuando en la gasolinera de British Petroleum de la calle de la Ermita del Santo entró un Ford Escorpio azul. El coche, repleto de ocupantes, paró en la calle 7 de la estación de servicio. Bajó el conductor, de unos 35 años su madre, una mujer joven, dos niños (de cuatro y doce años) y tres hombres más. El conductor abrió el depósito y pidió gasolina súper En ese momento, según el encargado de la estación, llegó un Renault 5 rojo En su interior iban dos hombres. El vehículo dio un sonoro frenazo y se quedó detrás del Escorpio. Sus ocupantes se encararon a la familia que estaba repostando.Primero fueron los gritos. "Yo les veía discutir. Formaban un tumulto, en medio de la gasolinera, pero no parecía nada peligroso", relató el encargado. Pero la disputa subió de tono a medida que pasaban los minutos. "Uno se metió la mano en el bolsillo y sacó una navaja. La mujer mayor, entretanto, no paraba de gritar", añadió.

Finalmente, uno de los hombres que había bajado del Escorpio sacó una pistola, dio unos pasos atrás, apuntó al aire y apretó tres veces el gatillo. Fin de la disputa. El conductor del R-5 huyó en coche y su compañero salió corriendo.

La gasolinera, situada junto a los poblados marginales de Jauja y Cerro de la Mica, recibió a los dos minutos la visita de la policía. Poco después, en la calle del General Ricardos, fueron detenidos los ocupantes del Escorpio (Israel S. S., David S. S., Juan Antonio S. J., Custodia S. S. y Antonio S. N., a quienes acompañaban los niños). En el coche la policía encontró una pistola Star del calibre 6,35. Los detenidos, según los investigadores, se negaron a declarar. La policía baraja la hipótesis de un ajuste de cuentas por la devolución de una novia.

Unas horas después, Usera fue escenario del segundo tiroteo. La reconstrucción policial establece que, a las 14.15, el matrimonio formado por Consuelo Moreno Moreno, de 53 años, y Rafael Jiménez, de 60, aparcó su coche a la altura del número 120 de la calle de la Victoria para dirigirse al portal donde viven sus sobrinos. Poco tardaron en salir unos y otros a dirimir sus diferencias. Los dos hermanos, con una escopeta de caza, la emprendieron a tiros. Su tío les respondió -con una pistola.

El matrimonio sufrió heridas leves en la cara y el cuello. El Samur los trasladó al Doce de Octubre. Un sobrino, alcanzado en la pierna, también fue hospitalizado, pero en el Clínico. Su hermano huyó.

El motivo de este enfrentamiento permanecía ayer sin aclarar. Junto a la posibilidad de que estuviese relacionado con el anterior tiroteo, se barajaba la hipótesis de que se debiese a un ajuste de cuentas por el profanamiento de una tumba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de febrero de 1998

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