Bruselas afirma que la crisis asiática afectará sólo de forma marginal al crecimiento de la UE

La Comisión Europea aseguró ayer que la crisis financiera que atraviesan los países asiáticos no tendrá ningún impacto sobre a puesta en marcha del euro y sólo afecta de manera "marginal" al crecimiento económico europeo, según afirmó el comisario de Finanzas, Yves Thibault de Silguy. El grupo de los siete países más industrializados ha confirmado que se reunirá el 21 de febrero en Londres para analizar la situación monetaria y económica del sureste asiático, cuyas monedas volvieron a sufrir ayer un fuerte retroceso. Las bolsas europeas registraron leves retrocesos -Madrid perdió un 0,53%- ante la apertura bajista de Nueva York, aunque al fínal solamente perdió 3,98 puntos.

La Comisión Europea se reunió ayer para analizar la situación que atraviesan las economías del sureste asiático y que amenaza con extenderse a otras áreas. El comisario de Finanzas, Yves Thibault de Silguy, afirmó en una posterior conferencia de prensa que "no hay razones para modificar nuestras previsiones económicas", que estiman que el producto interior bruto (PIB) europeo crecerá un 3% en 1998. "Es lo mismo que dijimos en otoño", agregó, "la situación en el Sistema Monetario Europeo (SME) es estable, la inflación se ralentiza y no se está produciendo ningún impacto comercial".El comisario afirmó que las exportaciones de la UE a Asia sólo representan el 2,2% del PIB europeo y el 9% del total de las exportaciones de productos comunitarios al resto del mundo, por lo que el impacto sería limitado.

En su, opinión, no hay razones para revisar a la baja las previsiones económicas aunque lo hayan hecho otras instituciones internacionales. "El FMI ha fijado un crecimiento para Europa en 1998 del 2,8%, nosotros del 3%, no estamos lejos", señaló. No obstante, De Silguy afirmó que Bruselas sigue la crisis "con atención porque sus razones son profundas, estructurales y coyunturales, y el sistema de contagio complejo".

La crisis ha conducido, explicó, a una "recolocación de los capitales a nivel mundial", que ha terminado por beneficiar a Europa y a Estados Unidos, con economías más sañas, que se verifica por "un aumento del valor del dólar y en. Europa por un descenso de los tipos de interés que ha beneficiádo1a inversión".

Desde la UE no se tomarán medidas especiales para solucionar la crisis, aunque De Silguy dijo que los países comunitarios colaborarían desde las instituciones internacionales para ayudar a los países afectados en la reestructuración de sus sistemas ecoómicos y financieros.

Precisamente fuentes gubernamentales británicas confirmaron ayer que. los ministros y los gobemadores de los bancos centrales del Grupo de los Siete se unirán el próximo 21 de febrero en Londres para analizar la situación de Asia.

Nuevas caídas

Mientras, el dólar se mostró ayer más estable que en jornadas anteriores a causa del temor de los operadores a una intervención concertada de los bancos centrales de los países industrializados. Al cierre de los mercados españoles, la moneda estadounidense había bajado respecto al yen japonés (131,72 frente al cambio anterior de 133,85), la libra esterlina (1,6251), el marco alemán (1,8224 frente a 1,8235), La peseta, sin embargo, cedió más de una unidad, con un cambio base a 154,748, frente a las 153,565 de la sesión anterior. La divisa española se mantuvo estable frente al marco, al cotizarse a 84,733 frente a 84,688 anterior.Pero las bolsas eueropeas reaccionaron ayer negativamente a la extensión en el espacio y el tiempo de la crisis asiática y cedieron posiciones. La Bolsa de Madrid pedió un, 0,53%, al si tuarse a 656,59 puntos, mientras que Londres bajó un 0,81%, París un 1,02% y Francfort un 0,46%. La Bolsa de Milán, por su parte, consiguió una ganancia del 0,43%. También influyó la apertura bajista de Nueva York, que llegó a perder 120 puntos, aunque luego se recuperó y cerró con una pérdida de 3,98 puntos.

Los mercados asiáticos, por su parte, volvían a vivir una jornada marcada por la caída generaliada de sus monedas, esta vez empujadas por la rupia indonesia, que cedió un 11%, presionada por la falta de credibilidad de los mercados en el Presupuesto. de austeridad presentado el martes por el presidente Suharto. Así, la atención se ha desviado a Indonesia que está liderando la caída regional. Hasta cierto punto, se está produciendo un "fenómeno de contagio".

El "efecto indonesia"

La rupia indonesia se hundió a un récord de 8.400 por dólar para cerrar a 7.900, en baja respecto a la clausura del martes a 7.200. El ringgit malaisio alcanzó también un bajo histórico por la tarde a 4,8950 por billete verde desde los 4,3300 del martes, pero se recuperó igualmente poco antes de la clausura a 4,6000.El dólar de Singapur se precipitaba siguiendo los pasos de su vecino a 1,7910, su nivel más bajo en seis años, sin embargo cerró a 1,7700 en repliegue desde los 1,7350 del día anterior.

El baht tailandés se sumió en un mínimo histórico de 54,50 por un dólar antes de recuperarse a 52,90, frente a los 52,30 del martes. A su vez. el peso filipino cerró a 45,35, tras caer a 46,50 desde los 45,209 de la víspera.

Los operadores señalaron que la caída de las divisas de la región por cuarto día consecutivo se intensificó después de que Suharto anunciara en su discurso del martes un crecimiento económico del 4% para Indonesia en 1988, estimación considerada "irrealista".

"Falta una dirección económica y la gente busca indicaciones claras. No se está viendo nada de esto en Indonesia", afirmó Seema Desai, economista regional de Schroders Securities en singapur. Los economistas perciben igualmente una "ausencia de compromiso" con las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio del paquete de rescate de 40.000 millones de dólares ofrecido a Indonesia. Así, Indonesia podría pedir una moratoria al FMI, según indicaron los observadores, dadas las dificultades de las corporaciones indonesias para reembolsar los créditos extranjeros.

Por su parte el Banco Central de Malaisia hubo de intervenir cuando su divisa alcanzó los 4,5900 ringgits por dólar, en tanto que la autoridad monetaria de Singapur aseguraba estar "dispuesta a actuar firmemente contra cualquier ataque especulativo sobre el dólar de Singapur".

Incluso el won surcoreano, que había resistido a principios de semana el desastre de las demás divisas asiáticas, cerró ligeramente más débil a 1.750 desde los 1.746 del martes.

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