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DESAVENENCIAS EN LA RELACIÓN PP-PNV

El PNV destituye a los ediles del PP en Bilbao por "contumaz deslealtad" y rompe el pacto municipal

El Partido Nacionalista Vasco destituyó ayer a los concejales del Partido Popular en el gobierno municipal de Bilbao. Puso así fin al principal gobierno de coalición entre el PNV y el PP en los ayuntamientos vascos. El alcalde, Josu Ortuondo, del PNV, acusó a los ediles populares de "contumaz incumplimiento de los acuerdos y deslealtad", mientras Javier Atutxa, presidente del PNV en Vizcaya, advertía a los populares que "no se puede ser al mismo tiempo gobierno y oposición". Desde Madrid, sin embargo, tanto el PNV como el Gobierno del Partido Popular intentaban circunscribir la crisis a Bilbao.

El portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Rodríguez, subrayó que el cese de los ediles populares por parte del PNV nada tiene que ver con "la relación nacional entre ambos partidos". El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Iñaki Anasagasti, telefoneó al vicepresidente Francisco Álvarez Cascos para garantizarle que la crisis se ceñiría a Bilbao. "Lo lamentamos mucho porque era la única experiencia de Gobierno entre el PP y el PNV que ha resultado fallida, pero no por nosotros", aseguró Anasagasti. El lehendakari, José Antonio Ardanza, añadió que la ruptura no le "preocupa demasiado" aunque le da "pena todo lo que sea quiebra de acuerdos entre demócratas".El presidente del Partido Popular en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, dejó abierta una puerta para ampliar las distancias entre su partido y el PNV a todo Euskadi. Tras acusar al alcalde de la capital vizcaína de haber incurrido en una "grave irresponsabilidad" por romper el pacto alcanzado entre los nueve ediles del PNV y los siete del PP tras las elecciones municipales de 1995, Iturgaiz argumentó que los responsables del Partido Nacionalista Vasco han optado por la ruptura "porque saben que existe un gran ascenso de votos del PP [en el País Vasco], saben que [el PP] es el otro gran referente del País Vasco, les molesta y quieren preparar las elecciones". El máximo responsable del PP en Euskadi concluye así que la ruptura es una "excusa" que esconde la estrategia de la ejecutiva del PNV de "desmarcarse" de los populares ante las elecciones autonómicas del próximo otoño.

El pacto PNV-PP se produjo después de que en los comicios municipales de 1995 la coalición tripartita PNV-PSE-EA no alcanzara la mayoría absoluta. Durante los dos años y medio de mandato PNV-PP los enfrentamientos entre ambos socios han sido numerosos, casi todos protagonizados además por sus máximos mandatarios, el alcalde Josu Ortuondo (PNV) y la primera teniente de alcalde, Ascensión Pastor (PP).

Desencuentros

Las últimas horas en el consistorio bilbaíno han sido el reflejo de dos años de desencuentros. Un día antes del pleno, el PNV lanzaba un comunicado sobre el oportunismo del PP en todo lo relacionado con el terrorismo. Se referían a la polémica desatada por el PP sobre la presunta negativa, después desmentida, de los chóferes del municipio a transportar a los ediles populares.La hasta ayer teniente de alcalde echó ayer algo más de leña al fuego. Mientras hacía las maletas en su despacho, Ascensión Pastor tildaba de "idiotas" a los responsables del PNV en el Ayuntamiento bilbaíno y afirmaba estar muy tranquila porque no había recibido ninguna crítica desde sus partido. En el punto de mira del PNV están tanto Pastor como el concejal de Medio Ambiente, Antonio Basagoiti. Pastor añadió que en el PNV ya "están pactando una nueva coalición". Apuntó que el jueves "mantuvieron un encuentro con el representante de la ejecutiva del PSE (Partido Socialista de Euskadi), Melchor Gil, en la sede del Ayuntamiento".

El alcalde Ortuondo avanzó que buscará, para antes del 6 de enero, un nuevo acuerdo de coalición que permita una gobierno municipal "fuerte" y con una mayoría "suficiente". La suma de votos entre PP y PNV daba la mayoría absoluta (un total de 16 sobre los 29 ediles de Bilbao), mientras que un acuerdo de los nueve ediles nacionalistas con los cuatro del PSOE sólo forma una minoría mayoritaria. A estos 13 habría que sumar algún acuerdo con las restantes formaciones representadas en el municipio: Iniciativa Ciudadana Vasca (ICV), con dos concejales; el Grupo Mixto, con tres que antes pertenecían a ICV; IU, con dos ediles, y HB con otros dos.

Sectarismo

El portavoz de los socialistas en el ayuntamiento, Teo Uriarte, admitió ayer que su partido será "receptivo" a cualquier "acción que permita sacar adelante la política municipal" hasta que concluya la legislatura, aunque "sin tirar por la ventana" el "patrimonio de credibilidad de dos años y medio en la oposición". Uriarte añadió que los socialistas "no iban a saltar como buitres en el despacho de los populares" y exigió un fuerte cambio en la actitud del PNV para gobierno con ellos. "Este ayuntamiento estaba muerto, había sectarismo electoralista en las actividades de ambos grupos de gobierno, la cosa no funcionaba en temas emblemáticos y la situación era de absoluta parálisis municipal. Si luego había falta de lealtad, la cosa tenía que saltar en un momento u otro", sentenció Uriarte.La portavoz de IU, Julia Madrazo, resumió la ruptura entre PNV y PP como "un final surrealista para un guión de constantes peleas y reconciliaciones que dejan claro que el pacto se basaba en un reparto de poder".

Una vez roto el pacto PNV-PP en Bilbao queda resolver la gestión del consistorio en el año y medio que queda de mandato. Una posibilidad es un pacto del PNV con el PSE y con el Grupo Mixto (tres concejales escindidos de la formación del ex alcalde y ex peneuvista José María Gorordo), que requeriría un nuevo programa de Gobierno. Otra opción es que el PP se deshaga de Asunción Pastor y rehaga el pacto con el PNV. Se habla de la posibilidad de llevarla al Senado. Entretanto, el PNV tiene que buscar apoyos para superar un incómodo gobierno en minoría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de diciembre de 1997

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