China se compromete ante sus vecinos del sureste asiático a mantener el valor de su moneda

El orden del día de las reuniones de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) situó ayer en primer plano la actitud de China hacia sus vecinos que, desde hace años, alimentan con respecto a ella más sospechas que confianza. El gigante asiático, en un intento de consolidar su imagen como un socio de sus vecinos, se comprometió a no devaluar su moneda, el yuan, para no mejorar su competitividad exportadora. La cumbre de Kuala Lampur (Malaysia) es histórica porque ha reunido, por primera vez, a los países de la ASEAN y a China.Está fuera de toda duda que China tiene hoy un papel que desempeñar en una región sumida en el desconcierto total como consecuencia de la pérdida de la confianza depositada por los inversores. Sobre todo porque gracias a una moneda, el yuan, cuya convertibilidad es limitada, China se ha mantenido al margen de las turbulencias financieras que han devastado la región desde hace más de seis meses. Pero queda por aclararse una cuestión, qué papel asumirá China en el futuro.

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Sin responder verdaderamente a la pregunta, el presidente chino, Yiang Zemin, se mostró ayer resueltamente conciliador y tranquilizador. Sin temor a evocar el conflicto que le enfrenta con Brunei, Malasia, Filipinas y Vietnam, con respecto a la soberanía sobre las islas Spratly, un archipiélago del Mar de China rico en petróleo, Zemin subrayó que todos deberán "llevar adelante esfuerzos para resolver las disputas existentes, por medio de consultas amistosas en pie de igualdad, y encontrar una solución progresiva a estos problemas. China no intentará jamás ser hegemónica", repitió el presidente chino en un discurso pronunciado ante los nueve miembros de la ASEAN.

'Fuerza leal'

Zeming añadió que China "se mantendrá como una fuerza leal que tratará de mantener la paz y la estabilidad en la región". Consciente de los riesgos que implican para China los problemas actuales, Yiang Zemin reiteró que China tiene una necesidad vital de un entorno pacífico para modernizarse.Además, por boca de su portavoz, Shen Guofeng, el Gobierno chino aseguró que "no depreciará el yuan". Lo que, según Guofeg, constituye su contribución para mantener la estabilidad financiera en la región. Un compromiso que ha tranquilizado los ánimos, agitados desde hace varios días ante el temor de ver al gigante asiático reajustar su moneda para mantener la competitividad de las exportaciones que, el año próximo, deberían experimentar una fuerte disminución.

Todo el mundo sabe que, incluso aunque las exportaciones chinas corren el peligro de sufrir seriamente por la caída de las monedas de sus vecinos, Estados Unidos, que registra un déficit comercial récord con China, no permitiría que devalúe una vez más su moneda.

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