Los nubarrones

No todo fueron flores multicolores en ese año. También fue en 1967 cuando se plantaron las semillas de la ruptura de Los Beatles. Tras renunciar a las giras, se manifestaron las tendencias centrífugas en los proyectos cinematográficos como actores de John Lennon (How I won the war) y Ringo Starr (Candy); McCartney hizo la música de The family way, mientras que George Harrison preparaba la de Wonderwall.Colectivamente, pudieron subir el listón: el dramaturgo Joe Orton escribió Up against it, un irreverente guión para su tercera película, pero el grupo se asustó de su contenido homosexual. A cambio, Paul instigó la realización de Magical Mistery Tour, visión beatle de los viajes del escritor Ken Kesey y su tropa, inmortalizados por Tom Wolfe.
Fue un rodaje caótico y el resultado tampoco contentó a nadie. Ya se notaba la falta de la red de seguridad que desplegaba su manager, Brian Epstein, fallecido misteriosamente en agosto. La inmediata decisión de ocuparse ellos mismos de sus negocios les acercaría a una relativa ruina y a la consiguiente discordia.


























































