España paraliza un primer paso para limitar el gasto agrícola en la UE
El Gobierno español votó ayer en contra de una propuesta de posición común del Consejo de Ministros europeos de Agricultura sobre la futura financiación de este sector. La oposición española redujo el documento a una simple resolución apoyada por el resto de socios comunitarios, sin ningún rango jurídico vinculante.
La ministra de Agricultura española, Loyola de Palacio, decidió votar en contra porque el texto contenía un párrafo en el que el Consejo confirma "su firme voluntad de continuar gestionando la Política Agrícola Común (PAC) y de realizar su reforma respetando la disciplina presupuestaria aplicada al nivel de la Unión Europea y ha estimado que, sin perjuicio de lo que recaude, sería necesario mantener la línea directriz agrícola, en tanto que techo, con los principios y las modalidades actuales de cálculo".
España exigía para aceptar esa redacción del texto que se especificara que se refiere a las actuales necesidades presupuestarias y que éstas se revisarían en función de las necesidades que se generen con la ampliación.
El texto está destinado a la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno que los Quince celebrarán en diciembre en Luxemburgo, como es habitual al término de cada semestre.


























































