Sin fondo
La confusión domina el espacio bursátil y sus alrededores, provocando el absentismo entre los inversores particulares y el desvarío entre algunos profesionales. Telefónica madrugó para publicar sus buenos resultados, pero el mercado, que ya los esperaba, siguió deshaciendo posiciones y la cotización caía el 2,82%, mientras Endesa recuperaba otras 20 pesetas en defensa de Aceralia, según los comentarios más agudos de algunos profesionales.La contratación fue de sólo 64.000 millones de pesetas. La deuda pública, que a primeras horas parecía la encargada de recoger los frutos de la caída de la Bolsa, también perdió gas al cierre y la rentabilidad de la emisión a 10 años subió hasta el 6,07%, aunque el diferencial con Alemania bajaba hasta los 0,41 puntos.
Lo curioso de este mal ambiente del mercado es que apenas tenía nada que ver con la reunión de la Reserva Federal estadounidense en la que se iba a decidir la evolución de los tipos de interés en aquel país.


























































