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Aire fresco

En Cha-cha-chá, Jorge Sanz comparte cartel con Eduardo Noriega, Ana Alvárez, María Adánez, Gabino Diego y Elisa Matilla. La película, que cuenta con un presupuesto de 250 millones de pesetas, se estrena el próximo mes de marzo y es una coproducción de Tele 5, Sogetel y Canal +. Sanz, que durante años ha sido el chico guapo del cine español, asume con dignidad la llegada de las nuevas hornadas: "La competencia es muy sana, a nivel personal te obliga a mejorar".

El protagonista de Amantes, Los peores años de nuestra vida o ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? cree que en los últimos cinco años se ha producido una gran revolución en el mundo del cine español. "La industria se ha oxigenado mucho, ha crecido la competencia y ha aumentado la calidad. Esa idea del cine español como algo totalmente aburrido ha desaparecido completamente. Hay muchos y buenos directores jóvenes. La gente ahora pide películas españolas".

Sanz acaba de ver Torrente, el brazo tonto de la ley, la primera película dirigida por Santiago Segura, y le ha fascinado. "Lo más rompedor que he visto". También le ha impactado Carreteras secundarias, el último largometraje de Emilio Martínez Lázaro. En ambos filmes realiza cameos (apariciones fugaces). Llevaba más de un año sin trabajar, pero puede permitírselo: "Me ofrecen papeles muy buenos" dice, al tiempo que reconoce que hay temporadas que hay más trabajo que otras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de noviembre de 1997