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Carpetazo a un crimen franquista

En vida apenas se habían conocido y la muerte les unió para siempre. Francisco Granados y Joaquín Delgado, dos jóvenes anarquistas españoles, fueron ejecutados a garrote vil en el verano de 1963 acusados de dos atentados que no cometieron. A la misma hora en que el primer artefacto estalló, ellos aliviaban el calor en una piscina de Madrid. El segundo les pilló en el cine. Torturados y juzgados sin pruebas fueron condenados a muerte por la dictadura franquista. Un documental que emite hoy La 2 de TVE, dentro de una noche dedicada al anarquismo, saca a la luz los secretos de la ejecución

Un grito libertario inundará esta noche la programación de La 2. La noche temática bajo el título de 'Anarquismo', pondrá de actualidad el movimiento libertario español. El programa incluye la emisión del largometraje Tierra y libertad, del británico Ken Loach, que se dará sin anuncios publicitarios (22.30); el documental Vivir la utopía, una producción de TVE que recupera la memoria de la revolución anarquista vivida en nuestro país en los años de la guerra civil (0.40); y un espléndido reportaje de Lala Gomá y Xavier Montanyá Granados y Delgado. Un crimen legal, que descubre todos los secretos de la ejecución de los dos anarquistas españoles inocentes durante la dictadura franquista (2.30).Granados y Delgado. Un crimen legal, una coproducción de dos empresas francesas -La Sept ARTE Y Point du Jour- y una barcelonesa -Ovideo TV-, en la que no quisieron participar ni TVE ni TV-3, arranca con un bello recuerdo de la hija mayor de Francisco Granados. "Cuando me llevaba a bailar", dice María, que tenía cinco años cuando su padre fue ejecutado.

17 días trágicos

La resolución de este crimen -17 días bastaron para detener a dos inocentes, torturarles, juzgarles y ejecutarles al alba- parte de la confesión de los dos autores materiales de los atentados. Antonio Martín y Sergio Hernández confiesan en marzo de 1994 por primera vez frente a las cámaras -Hernández lo haría todavía de espaldas y cubierto con un gorro- la autoría del doble atentado: el de la bomba que estalló en Madrid, el 29 de julio de 1963, en la Dirección General de Seguridad -"lugar que encarnaba el terror del régimen", explican en el documento-, y que se saldó con una treintena de heridos, y la de una segunda explosión en la sede de los sindicatos oficiales franquistas. En esta primera confesión pública denuncian ante el mundo "el cruel asesinato del franquismo sin basarse en nada". En la segunda, en octubre del año siguiente, en París, ya con Hernández a cara descubierta, explican los pormenores de los atentados y piden perdón a las víctimas heridas -"la. bomba tenía que explotar a las once de la noche con objeto de hacer ruido, pero no daño, y por un fallo técnico lo hizo a las dos horas de ser colocada"-Granados y Delgado se encontraban en Madrid -se habían conocido el 27 de julio tratando de sacar una maleta llena de explosivos para un frustrado atentado contra Franco. La policía les tenía Fichados y decidió que no valía la pena buscar más. Así lo reconoce Eduardo Blanco, entonces jefe de información de la policía, que admite que la detención "no fue casual". La frase de este ex policía franquista: "Se tenía la idea de que si se mataba el embrión se garantizaba para mucho tiempo la seguridad, y así fue", produce un escalofrío agobiante.

Por el documental pasan los dos verdugos, así como uno de los miembros del tribunal militar que les condenó, Jesús Valenciano, -no recuerdo haber impuesto una sentencia injusta"-No así Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, ni el resto de los componentes vivos del tribunal y el defensor, que ni siquiera era licenciado en Derecho. Todos declinaron hablar.

Los que no callan son los 30 anarquistas, hombres y mujeres de entre 78 y 95 años, que explican sus vivencias e ideales en Vivir la utopía. No deben hacerlo. Fueron unos privilegiados que consiguieron hacer realidad una verdadera revolución libertaria. No sólo política, también económica, cultural, educativa... Miguel Alba lo resume así: "El anarquismo es la puerta abierta hacia el infinito de la libertad y el bienestar de la humanidad". Su compañero Francisco Arco remata: "A los osados pertenece el futuro. Cuando no podamos soñar, moriremos".

Osadía es quizás lo que le falta al director general de RTVE, Fernando López-Amor, por condenar a un horario tan inalcanzable unos documentos tan cargados de vida. Muchos espectadores se merecerían que' al menos en alguna ocasión, las horas estelares de la televisión arrinconaran la telebasura para dar paso a la calidad. El documento de Granados y Delgado merece programar el vídeo para grabar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de noviembre de 1997

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