Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El euro fuerza un pacto político en Portugal para aprobar los presupuestos

El examen de Maastricht (primavera de 1998) está logrando milagros de estabilidad en media Europa. Ayer le tocó el turno a Portugal. Un pacto entre el Gobierno socialista portugués y el primer partido de la oposición (el Partido Socialdemócrata de Portugal) para no obstruir el camino hacia la moneda única europea permitió ayer la aprobación del presupuesto nacional para 1998.

El primer ministro, Antonio Guterres, evitó así una grave crisis política (no tiene mayoría absoluta) a cambió de retirar un proyecto dirigido a evitar la evasión fiscal en las profesiones liberales (el denominado rendimiento mínimo), tal y como pertendían los conservadores del PSID.Con la abstención de socialdemócratas y la oposición de comunistas y populares, el Gobierno socialista luso aprobó un presupuesto de contención, cuyo objetivo prioritario es mantener los criterios de convergencia para no desviarse del camino hacia su entrada en el primer pelotón del euro.

El "pacto de régimen", como ha sido bautizado en los medios periodísticos lusos, no evitó que el socialista Antonio Guterres lanzara un durísimo ataque contra el ex primer ministro socialdemócrata Aníbal Cavaco Silva (1985-1995), quien esta semana reivindicó la casi absoluta paternidad de la iniciativa y el impulso económico luso hacia el proyecto europeo. Ante la perplejidad de los socialdemócratas-cavaquistas, Antonio Guterres criticó el ciclo de recesión económica que caracterizó los últimos tres años del Gobierno cavaquista y subrayó los logros obtenidos por los socialistas en estos dos años de legislatura.

"Cuando algunos reivindican para sí los méritos del camino hacia la moneda única, es bueno poner los puntos sobre las íes y dar a cada uno lo suyo", sentenció Guterres.

El primer ministro socialista explicó que su gestión económica ha impulsado el camino hacia el euro "tanto en el déficit presupuestario como en la deuda pública y en las tasas de interés". Guterres subrayó que el objetivo del país debe ser "evitar las incertidumbres y dar una señal de confianza a Europa, al país y a los mercados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de noviembre de 1997

Más información

  • Acuerdo entre Gobierno y oposición