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Los liberales logran carteras clave en el nuevo Gabinete polaco de coalición

Al cabo de 38 días de difíciles negociaciones entre la derecha encuadrada en Solidaridad, que ganó las legislativas del pasado 21 de septiembre desbancado a los ex comunistas, y los liberales que hacen de partido bisagra en el nuevo Parlamento polaco, el primer ministro designado, Jerzy Buzck, presentó ayer su Gabinete al presidente Aleksander Kwasniewski. El voto de confianza se espera el próximo 5 de noviembre.

Antes, Kwasniewski -exmiembro del partido socíaldemócrata (ex comunista)- tendrá que aprobar el Gobierno de Buzek, apoyado por dos formaciones, el conglomerado Acción Electoral de Solidaridad y los liberales de Unión por la Libertad, que disponen de 260 escaños en una Cámara de 460 diputados. Pese a su carácter minoritario, los liberales cuentan entre otras con las carteras de Finanzas, Exteriores y Defensa.-

El mayor obstáculo para la formación del Gabinete han sido las desavenencias entre las dos formaciones que integran la coalición. Tanto Acción Electoral de Solidaridad (AWS) -una plétora de grupos amalgamados por su nacionalcatolicismo y su aversión a los antiguos comunistas, dirigido por Marian KrzakIewski, el nuevo hombre fuerte polaco- como la Unión por la Libertad tienen raíces en el otrora famoso sindicato, sus políticos están separados por la desconfianza y en algunos casos una profunda animadversión.

Antisemitismo

Las negociaciones sobre la formación del Gabinete, dirigidas por Jerzy Buzek, un profesor de química de 57 años, antiguo militante del sindicato pero sin experiencia política, se han prolongado más de cinco semanas. La derecha católica de AWS considera a su socio minoritario demasiado vinculado a corrientes liberales y anticlericales.El ala más intransigente de Solidaridad intentó torpedear en el último instante la entrada en el Gobierno de algunos políticos. El domingo, el antiguo capellán de Lech Walesa advirtió que en el Gabinete no debían tener cabida "políticos de origen judío", en alusión a Bronislaw Gemerek, porque "el pueblo está en contra de ello". Estas palabras del cura Henryk Jankowski provocaron condenas de la jerarquía y del propio partido, pero en privado algunos políticos de la derecha polaca: las comparten.

Pese a estos ataques, la Unión por la Libertad, que cuenta apenas con 60 diputados, ha conseguido carteras clave. Así, la política económica estará a cargo del padre de las reformas y ex viceprimer ministro Leszek Balcerowicz, y al frente de Exteriores estará su correligionario Bronislaw Gerernek, conocido por su fervor proeuropeista.

La mayor incógnita del nuevo Gabinete es el propio primer ministro, curiosamente protestante, a quien la nueva Constitución polaca refrendada en mayo otorga poderes similares a los del canciller en Alemania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de octubre de 1997