El gobernador Duhalde confía en suceder a Menem pese a la derrota del peronismo

El inesperado triunfo opositor en la peronista provincia de Buenos Aires, que agrupa a un tercio del electorado argentino, no disuade las ambiciones de su gobernador, Eduardo Duhalde, quien aspira a la sucesión del presidente Carlos Menem en 1999. En las legislativas del pasado domingo, su esposa, Hilda Duhalde, fue derrotada por la socialdemócrata Graciela Fernández Meijide, en un traspiés que dañó la carrera del gobernador, considerado el relevo natural de Menem dentro del oficial Partido Justicialista (PJ), peronista (conservador).La derrota del PJ en una provincia donde había construido un andamiaje sociopolítico para ganar una elección tras otra, todavía es objeto de minucioso análisis, y fue el aspecto más sobresaliente de una consulta que arrebató la mayoría absoluta al Gobierno en la Cámara de Diputados, y le obliga a negociar con una oposición crecida.
Apenas repuesto, un cargo peronista evocaba sus desvelos en Biafra, en la Biafra de San Martín, sobre el río Reconquista, en la provincia de Buenos Aires: "Apenas asumió Menem (1989) hicimos un operativo cívico-militar por esa zona. Les cortábamos el pelo a los chicos, les sacábamos los piojos. Imagínese, es como un laberinto cubierto relleno de chozas". El día de la beneficencia había llovido. Entraron en una casa. "Un viejito se estaba muriendo sobre un colchón apoyado sobre el piso de barro, del que brotaba agua", contó el político. Biafra fue desde entonces competencia de las manzaneras, una especie de red de asistentes sociales encargadas, manzana por manzana, o choza por choza, de atender a los niños abandonados, a los ancianos, a las madres sin recursos. "Cuando supimos que allá ganaba la Alianza bajamos los brazos", explicó el dirigente justicialista. Duhalde, que fue vicepresidente de Menem, aceptó en 1991 la gobernación de Buenos Aires previo compromiso del presidente de dotarle de un cuantioso fondo económico para trabajos de asistencia social y obras públicas en una provincia que agrupa a 14 millones de argentinos y casi siempre votó peronista.
Además de ayudar al prójimo, el gobernador prepara su salto a la presidencia desde el privilegiado trampolín. Aunque no radicalmente, la situación cambió al haber perdido el PJ por 41,3% de Hilda Duhalde (16 diputados) contra el 48,2% de Fernández Meijide (18 diputados). "Estoy tranquilo. En materia de acción de gobierno, la gente tiene muy buena imagen, en general, y de mi persona, en particular" declaró Duhalde. Contrariamente a Menem, presidente del PJ, que aún se considera invicto y procuró desmarcarse de la derrota argumentando que él no era candidato, Duhalde reclamó la responsabilidad del revés sufrido por su esposa: "Por algo soy el presidente del justicialismo bonaerense", dijo.


























































