La corrupción en Bosnia afecta a los fondos internos, según Westendorp

El alto representante civil para Bosnia-Herzegovina, Carlos Westendorp, enfatizó ayer que la mayor cuota de corrupción en Bosnia proviene de la falta de transparencia en la recaudación de impuestos y de las tasas directas o indirectas, que deberían estar engrosando las arcas del Estado. Westendorp se refería a un informe sobre corrupción y desviación de fondos presentado a las potencias que controlan el proceso de pacificación de Bosnia y que sobre el que ayer anticipó información EL PAÍS.Esa información, no obstante, extendía a los fondos internacionales problemas de currupción, y mala utilización que sólo les afectan parcialmente. El diplomático español señala únicamente, en lo que se refiere a los fondos internacionales, que los insuficientes mecanismos de control dificultan conocer si los fondos de ayuda a la reconstrucción para el país balcánico se utilizan para los fines con que fueron concedidos. En este sentido, se declara a favor de una estructura central de supervisión, en línea con lo sugerido por la presidencia de la Unión Europea.

Westendorp ha precisado, en relación con la información de EL PAÍS, que la mayor parte de los fondos internacionales son controlados directamente por los propios donantes, por lo que la corrupción tiene repercusión fundamentalmente sobre los fondos locales, no la ayuda exterior.

El ministro español de Exteriores, Abel Matutes, consideró ayer "lamentable" el desvío de fondos para el proceso de paz en Bosnia. El jefe de la diplomacia señaló en los pasillos del Senado que la mala utilización de parte del dinero de la ayuda exterior. no es nueva en el país balcánico y se viene combatiendo desde hace tiempo. Matutes recordó las denuncias producidas en Bosnia-Herzegovina sobre el tema.

Westendorp, que propondrá en diciembre planes concretos para luchar contra la corrupción en las dos mitades de Bosnia -una integrada por. musulmanes y croatas y la otra por los serbios- denuncia que la falta de transparencia y las grietas del sistema recaudatorio y fiscal son terreno abonado para la corrupción en las dos entidades, la Federación y la República Srpska.

La Comisión Europea anunció en julio pasado que suspendía su ayuda a la entidad serbia de Bosnia, cinco mil millones de pesetas, para evitar que el dinero cayese en manos del presunto genocida Radovan Karadzic, "puesto que controla la economía ilegal".

Los donantes internacionales han comprometido este año en Bruselas 150.000 millones de pesetas para Bosnia-Herzegovina, cantidad de la que musulmanes y croatas se llevan la parte del león.

El informe elaborado por Carlos Westendorp señala en uno de sus apartados que "la debilidad en el cobro de impuestos y la falta de transparencia del gasto gubernamental... están dando oportunidades a la corrupción en ambas entidades. Más importante, hay fuertes indicios de que esta debilidad está siendo usada para desivar fondos nacionales a las denominadas estructuras paralelas de poder, incluyendo los restos de la República anterior a Dayton, las administraciones de Herceg Bosna y las fuerzas de policía especial de la República Srpska (la entidad serbobosnia); y también para financiar gastos militares extrapresupuestarios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de octubre de 1997.

Lo más visto en...

Top 50