El Imperio Británico
El señor Keith Stuart, en su carta de 21 de julio de 1997, expone una serie de argumentos erróneos para justificar lo que él considera "la muerte agónica de un imperio". Si bien es cierto que desde principios de siglo el Imperio Británico ha perdido parte del poder que lo convirtió en el más extenso y glorioso de la historia, cabe señalar que actualmente aún conserva diversos territorios esparcidos por todo el mundo, incluido el anacrónico enclave de Gibraltar, y mantiene una relación especial a nivel económico y diplomático con los antiguos miembros del imperio, agrupados en laCommonwealth, entre los que se encuentran países tan poderosos como Canadá o Australia, que conviven de igual a igual con otros de extrema pobreza. La reina es la jefa de Estado de dicha asociación de naciones y, lejos de las críticas a otros miembros de su familia, representa la honestidad, el cumplimiento del deber ejemplar hacia sus millones de súbditos repartidos por los cinco continentes y la garantía del respeto a las múltiples culturas que forman la Commonwealth. Isabel II se refiere a ellos como "la gran familia imperial", y en sus frecuentes viajes por estos países recibe constantes muestras de aprecio y lealtad por parte de los nativos cualquiera que sea su raza, religión, cultura o economía.- .


























































