Un mercenario se entrega a la ONU y confiesa crímenes de guerra en Bosnia

Un presunto criminal de la guerra de Bosnia-Herzegovina, que actuó en las filas croatas, se entregó el lunes a la policía internacional en la ciudad bosnia de Mostar y ayer fue conducido a Sarajevo, a la espera de su traslado a La Haya. Fuentes de la Fuerza de Estabilización de la OTAN (SFOR) confirmaron a EL PAÍS que se trata de un mercenario de 25 años, austríaco, que ha confesado múltiples crímenes en la zona de Mostar y en Krajina, pero se negaron a revelar su identidad "por cuestionesde seguridad".

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El presunto criminal, que ya estuvo en la cárcel por tráfico de drogas, pertenecía a una unidad de mercenarios de la milicia croata HVO, conocida como Unidad de los Convictos, que se destacó por su sanguinaria actuación en diversos puntos de Bosnia-Herzegovina. En el punto álgido de la guerra esta unidad llegó a tener 900 miembros, entre croatas y mercenarios extranjeros. El jefe del grupo, de 55 años, fue detenido el mes de marzo pasado cerca de Mostar en una sorprendente operación llevada a cabo por la policía de Croacia, que entró en territorio de la Federación bosniocroata y trasladó al detenido a Split. Actualmente está ingresado en una cárcel de Croacia, y el Gobierno de Zagreb no ha mostrado de momento ninguna disposición a entregale a la justicia internacional.Fuentes de SFOR insinuaron que el mercenario que se entregó ayer- lo hizo por temor a un final como el que han tenido varios de sus camaradas en los últimos tiempos, que han sido asesinados o han desaparecido. El antiguo mercenario se entregó en el domicilio de un agente irlandés de la Policía Internacional de la ONU (IPTF). La región de Herzegovina occidental, con, capital en Mostar, fue durante la guerra y lo sigue siendo en tiempos de paz un feudo de las milicias croatas más radicales en las que se mezclaron mercenarios y delincuentes comunes capitaneados por señores de la guerra que han contado con el beneplácito y protección del régimen de Croacia. Muchos de estos señores de la guerra, probablemente en las listas secretas del Tribunal de la Haya, se mueven hoy con entera libertad entre los pueblos de Herzegovina y Zagreb. Un oficial de las fuerzas de la OTAN confirmó el nerviosismo que ha creado tanto en las filas croatas como en las serbias y en las bosnio-musulmanas la noticia difundida recientemente de que el Tribunal de La Haya trabaja con listas secretas de presuntos criminales de guerra para evitar su huida y su eventual captura.

Mostar fue ayer la última etapa de la visita a la antigua Yugoslavia del ministro español de Defensa, Eduardo Serra, quien antes fue recibido en Sarajevo por el presidente bosnio, Alia Izetbegovic. El ministro conversó en Mostar con el general jefe de la División Sureste de las fuerzas de la OTAN, en la que está encuadrada la brigada española Galicia, que acaba su misión en Bosnia y será sustituida el mes próximo por la brigada Extremadura. Serra dijo que el siguiente reto de las fuerzas de paz de la Alianza serán las municipales de septiembre próximo, que han sido aplazadas por falta de condiciones democráticas, y subrayó que "las tareas militares [de la SFOR] deben estar complementadas por las tareas civiles, en especial la reconstrucción y los fondos económicos, puntos esenciales para garantizar la paz".

Precisamente ayer la conferencia internacional de países donantes para la reconstrucción de la antigua república yugoslava, reunida en Bruselas, consiguió compromisos por valor de 165.000 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de julio de 1997.

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