El festín de las águilas

La Comunidad compra 2.000 conejos para repoblar la sierra y alimentar a rapaces en vías de extinición

Nadie sabe a ciencia cierta cuántos conejos habitan en la región. Lo único seguro es que, después del verano, la Consejería de Medio Ambiente va a soltar en los cotos de caza 2.000 ejemplares vacunados contra las dos principales enfermedades que han diezmado las poblaciones de esta especie: la mixomatosis y la neumonía hemorrágica vírica.La caída del número de ejemplares ha repercutido negativamente en las especies que se alimentan de ellos. Las águilas imperiales, los buitres (carroñeros) y las águilas reales han sido las más perjudicadas. José Ignacio Herce, técnico del Servicio de Ordenación Natural de la Consejería de Medio Ambiente, explica que la suelta de conejos tiene una doble finalidad: por un lado, mantener las poblaciones de estos animales, y por otro, mejorar la base alimenticia de las rapaces. Los conejos soltados no tendrán ningún coste para los dueños de las fincas. Medio Ambiente se los regala con la única condición de que no los cacen en un año. "En ese tiempo, los conejos ya se habrán reproducido. Lo curioso del caso es que estos animales han sido inoculados con una nueva vacuna fabricada en la Universidad de Zaragoza que inmuniza tanto a ellos como a sus descendientes", explica Herce. Esta partida de animales ha costado cinco millones de pesetas, incluidos la vacunación y el transporte.

De esta manera, la Consejería de Medio Ambiente intenta disminuir la incidencia de la mixoniatosis y de la hemorragia virica que asuelan las poblaciones de conejos. "No se sabe muy bien por qué, pero estas enfermedades atacan con virulencia y hacen casi desaparecer a una población de conejos en un lugar muy determinado, y a pocos kilómetros ni les afecta", comenta el técnico de Medio Ambiente.

De hecho, mientras que en algunos pueblos del sureste de la región los animales casi han desaparecido, en Aranjuez no cesa de aumentar su población. "Aquí casi se puede hablar de plaga. Devoran cosechas enteras, y hemos tenido que permitir, tras muchos años prohibida, la caza del conejo con hurón en determinadas condiciones", añade Herce.

Cuando los daños son muy cuantiosos, Medio Ambiente permite emplear hurones para acabar con los conejos. La técnica permitida es la siguiente. Se suelta un hurón, que rápidamente se introduce en la madriguera. Los conejos huyen al descubrir al carnívoro. Tradicionalmente, cuando, los conejos huían, los cazadores les esperaban con las escopetas cargadas para matarlos. Ahora, y siempre con permiso de la Comunidad, sólo se permite que se les cace con red. Cuando caen en la malla, deben ser trasladados a un coto lejano para que allí se reproduzcan. Matarlos está prohibido. Las únicas autorizadas son las rapaces. Ellas, debido al peligro de extinción en que se encuentran, tienen permiso para matar y darse un festín.

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Sobre la firma

Vicente González Olaya

Redactor de EL PAÍS especializado en Arqueología, Patrimonio Cultural e Historia. Ha desarrollado su carrera profesional en Antena 3, RNE, Cadena SER, Onda Madrid y EL PAÍS. Es licenciado en Periodismo por la Universidad CEU-San Pablo.

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