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La inflación cayó al 1,5% en mayo, pero se mantuvo en el 1,9% sin alimentos y energía

Esta vez no hubo sorpresas. La subida del 0, 1% de los precios respondió a las expectativas de los expertos y las autoridades económicas. Ha sido la moderación de los precios de los alimentos y la energía, los dos componentes más inestables, la que ha permitido que la inflación española se situase en el 1,5% el mes pasado, por debajo de la alemana por primera vez en la historia. Todo indica, sin embargo, que esta desaceleración ha tocado suelo. De hecho, la inflación subyacente, que excluye los alimentos y la energía, quebró su tendencia a la baja y se mantuvo en el 1,9%.

El índice de Precios al Consumo (IPC) creció apenas una décima el pasado mayo frente a las tres décimas que aumentaron en el mismo mes del año anterior. Esa diferencia ha permitido reducir la inflación del 1,7% que se situaba en abril al 1,5%. Esta es la tasa más baja registrada en España desde que se pudo en marcha el Plan de Estabilización en 1959.El dato de mayo, además, deja a España en una posición muy cómoda en lo que respecta al cumplimiento de este objetivo de convergencia. De hecho, la inflación española quedó en mayo por debajo de las de los países europeos con más tradición en la estabilidad de precios, como Alemania (1,6%), Bélgica (1,6%) y Holanda (2,2%). En Francia, donde también se publicó ayer el dato de mayo, los precios se sitúan en el 0,9%.

En los cinco primeros meses del año, la inflación acumulada se sitúa en el 0,5%, por lo que aún hay un amplio margen para cumplir el objetivo oficial, revisado hace sólo un mes, del 2,2% para el cierre del año. Entre enero y mayo, este índice ha caído 1,7 puntos.

No obstante, gran parte de esta corrección se debe a factores de carácter excepcional, como son la intensa caída del precio del aceite de oliva y el descenso de las carnes sustitutivas del vacuno (ovino y pescado) en contraste con su comportamiento opuesto en ese periodo de 1996 a raíz de la crisis de las vacas locas. También ha ayudado la reducción o subida moderada de gran parte de los precios administrados y la desaceleración de los precios energéticos.

Efecto del aceite

La desaparición de algunos de estos efectos, junto a la apreciación del dólar -moneda con la que se compran las importaciones de petróleo y otras materias primas- así como el fuerte dinamismo del consumo provocarán un repunte de los precios en los próximos meses. La carne de cerdo, que subió un 15,7% el mes pasado por culpa de la peste porcina clásica, es otro de los componentes que puede crear tensiones.Pese a estos riesgos, nadie duda de que España cumplirá el objetivo de convergencia en materia de precios. Los analistas del BCH creen que la inflación media anual de 1997 será del 1,8%. El servicio de estudios del BBV, en el 1,7%. Analistas Financieros Internacionales, entre el 1,9% y el 2%. Todo apunta a que el límite de la convergencia se situará en el 2,5%.

La evolución de la inflación subyacente, que muestra las tensiones inflacionistas de fondo al excluir precisamente los componentes más erráticos, demuestra que se ha tocado suelo.

Los precios de los servicios, de hecho, subieron en mayo y su tasa interanual pasó del 3,2% al 3,3%, más del doble que el índice general. El BCH atribuye esta resistencia a la baja a Ias subidas salariales muy por encima de la tasa de inflación". El portavoz del PSOE en la Comisión de Economía del Congreso, Juan Manuel Eguiagaray, mostró su preocupación por la evolución de este componente y pidió al Gobierno que actúe para conseguir que cedan los precios de los servicios.

Varios analistas consideran que es precisamente la evolución de la inflación subyacente la que puede desanimar al Banco de España a bajar los tipos de interés oficiales el próximo lunes 16. Y, sin embargo, ayer la práctica totalidad de los partidos políticos y los sindicatos solicitaron un nuevo recorte a la autoridad monetaria, que ha reducido el precio del dinero en un punto en lo que va de año. La patronal bancaria pidió al banco central "suma prudencia" antes de tomar esta medida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de junio de 1997

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