Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Asombro

En la información publicada el domingo 18 de mayo sobre la manifestación del pasado sábado en Madrid en defensa de la enseñanza pública, leo con asombro que a un artículo escrito por la ministra de Educación se le ha añadido una referencia sobre "desplazamientos gratuitos" desde distintas provincias y sobre la participación "en una jornada festiva".Supongo que habla por propia experiencia (yo no pertenezco a ningún partido político y por tanto no sé cómo se lo montan los del PP cuando Aznar da un mitin y quieren llenarle el estadio-plaza de toros correspon diente), pero le puedo decir a la señora Aguirre que nosotros hemos vendido camisetas, pins, bonos, se han organizado tómbo las, etcétera, para sufragar los autobuses. Y si bien yo no tuve que pagar por el viaje, sí que me he pateado varios kilómetros hablando con familiares, amigos y compañeros de trabajo sobre la manifestación y pidiéndoles su colaboración, la cual públicamente agradezco al igual que a todos los que, en cualquier punto de España y no pudiendo desplazarse por el motivo que fuera, han querido con su aportación decir que estaban de acuerdo con la manifestación.

Sobre lo de la jornada festiva, pienso que el levantarse a las 5.30, hacer un viaje de cuatro horas, comerte un bocata en un banco, meterte otras cuatro horas de viaje y enganchar al trabajo a las 21.00 es un esparcimiento que la señora ministra practicaría con mucho gusto en cualquier momento; y eso que hablo de un desplazamiento relativamente cercano (desde Zaragoza), pues en Madrid había gente de Vigo o de Andalucía, por ejemplo, para los que el viaje tuvo que ser mucho más pesado.

La señora ministra puede darnos la razón o no en lo que pedimos, pero no tomarnos por tontos. Mi marido es inglés, por lo que hemos seguido con mucho interés las últimas elecciones generales en dicho país; mi suegro, conservador de toda la vida y con casi ochenta años, me dijo que él y otros muchos votarían por primera vez a los laboristas por dos motivos: lo que habían hecho con la educación y lo que habían hecho con la sanidad.

El que quiera entender que entienda...-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de mayo de 1997