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Las dos asociaciones de fiscales apóyarán a Aparicio si asume sancionar a los 'rebeldes'

Las dos asociaciones de fiscales apoyarán la candidatura de José Aparicio Calvo-Rubio, actual número dos de la Fiscalía General del Estado, para sustituir a Juan Ortiz Úrculo al frente del ministerio fiscal. Fuentes del Consejo Fiscal -en el que están representadas ambas asociaciones- recordaron ayer que la posición de Aparicio fue favorable a las sanciones, por lo que confían en que mantenga tal criterio si es designado para el cargo.El Consejo Fiscal se ha planteado dimitir si Úrculo acepta, sin renunciar al cargo, que no se traslade a la fiscal María Dolores Márquez de Prado.

La Asociación de Fiscales (AF), mayoritaria y conservadora, y la minoritaria Unión Progresista de Fiscales (UPF) apoyarán a Aparicio Calvo-Rubio tras haber comprobado la actitud de éste en el Consejo Fiscal. Aparicio pertenece a este órgano como miembro nato por ser teniente fiscal del Tribunal Supremo, junto al fiscal general y al jefe de la Inspección. Aparicio arropó inicialmente a Ortiz Úrculo, pero en las últimas reuniones, y cuando se decidió el traslado de los fiscales Márquez de Prado e Ignacio Gordillo, encabezó la posición favorable a que el criterio del Consejo Fiscal vinculaba al Fiscal General del Estado.La interpretación que comparte Aparicio con los miembros electivos del Consejo Fiscal -ocho pertenecientes a la AF y uno a la UPF- es que el artículo 40 del Estatuto del Ministerio Fiscal vincula al fiscal general respecto a la exigencia de "previo informe favorable del Consejo Fiscal" en los casos de traslado forzoso. Tal precepto establece la posibilidad de traslado forzoso de los fiscales

por disidencias graves con el fiscal jefe respectivo por causas a aquéllos imputables" o "cuando asimismo, por causas imputables a ellos, tuvieran enfrentamientos graves con el tribunal". El Consejo Fiscal informó favorablemente el traslado tanto de Gordillo como de Márquez de Prado, en ambos casos por enfrentamientos con varios jueces y en el de la fiscal, además, por enfrentamiento con el fiscal jefe de la Audiencia Nacional.

El origen de las diferencias entre Ortiz Úrculo y los miembros del Consejo Fiscal pertenecientes a la asociación que él presidió proviene de que inicialmente el criterio de tales asociados era que no fuera relevado el fiscal jefe José Aranda hasta que se resolvieran las sanciones originadas por la inspección realizada a la fiscalía de la Audiencia Nacional. Ortiz Úrculo logró que sus antiguos compañeros avalaran su decisión de defenestrar a Aranda, pero para ello se comprometió a tener en cuenta su criterio en el momento de tomar medidas contra los fiscales indomables. Sin embargo, no lo hizo así, por lo que se produjo una ruptura con la AF, que hizo fracasar la candidatura del portavoz Miguel Colmenero como posible sustituto de Aranda.

En contraste con la actitud de Úrculo, fuentes del Consejo Fiscal señalan que Aparicio Calvo-Rubio (quien también presidió la AF) es un candidato válido para Fiscal General del Estado. Desde la UPF, Pedro Crespo asegura que Aparicio "no es un hombre de izquierdas, pero sí lo suficientemente tolerante como para no producir estridencias". Hay coincidencia en el Consejo Fiscal en que Aparicio sabrá mantener las decisiones de traslado forzoso que " no constituyen sanciones, sino medidas a adoptar cuando hay incompatibilidades personales".

Fuentes consultadas por la Cadena SER fundamentaron el apoyo unánime a Aparicio en que, una vez designado fiscal general, pedirá "el cumplimiento de las sanciones propuestas para los cuatro fiscales que se han sublevado en la Audiencia Nacional". Fuentes, en este caso judiciales, consultadas por la misma emisora aseguraron ayer que "el consenso alcanzado por la carrera fiscal puede romper la estrategia del Gobierno y de sus medios de comunicación afines para consolidar en el poder a los fiscales sublevados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de mayo de 1997

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