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Gonzalo Robles critica al político luso que pretende despenalizar la droga

"Se ha dejado llevar por su drama personal", dice el delegado

El delegado del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas, Gonzalo Robles, afirmó ayer que si el presidente de la Asamblea de Portugal, Antonio Almeida Santos, ha pedido despenalizar las drogas, ha sido "bajo el síndrome de la pérdida de su hija". Robles dijo que Almeida "no tiene derecho" a llevar a la sociedad su "drama personal" y su "culpabilidad", y que sólo tiene derecho a "sublimar su frustración" por esa muerte.

Recientemente el presidente de la República Portuguesa, Jorge Sampaio, señaló que había llegado el momento de debatir públicamente y sin prejuicios la "no prohibición" de las drogas (véase EL PAÍS de ayer). Almeida ha propuesto un acuerdo internacional para despenalizar el consumo de estupefacientes, y que el Estado intervenga directamente en adquirir, controlar y distribuir drogas a los toxicómanos.Según Robles, "Portugal está muchos años por detrás, no sólo de España, sino de otros países europeos", y pidió a Lisboa que "refuerce su programa sanitario y destine más recursos" a la lucha contra la droga. Robles, que presentó ayer la memoria de 1996 sobre la droga en España, recordó también que muchos toxicómanos portugueses cruzan la frontera española para recibir tratamiento.

Las propuestas de Almeida, dijo Robles, "ya están asumidas desde hace años en nuestro país". Robles indicó: "Las propuestas me resultan un debate muy antiguo que me hace retrotraerme 20 años en la historía de nuestro país". El delegado del Gobierno calificó el mensaje del presidente de la Asamblea portuguesa de "confuso".

Robles utilizó el argumento de que Almeida siente "culpabilidad". Precisamente el PSOE acusó a la última campana de publicidad disuasoria del Plan Nacional de Drogas bajo el mandato de Robles de fomentar la culpabilidad de los padres de hijos drogadictos.

Por otra parte, según datos del informe de 1996, el año pasado se produjeron en España 64.767 operaciones antidroga, lo que representa un incremento del 53,4% respecto a 1995. Las mayores incautaciones fueron en heroína, seguida de éxtasis y hachís. Las muertes por droga disminuyeron de 573 en 1995 a 504 en 1996. El delegado afirmó que España está "muy por encima" de la media europea en incautaciones y operaciones policiales. Robles señaló que los datos reflejan la tendencia a la disminución del consumo por vía parenteral y de la presencia en el mercado de la heroína, pero a la vez se evidencia una consolidación del mercado de drogas sintéticas y de sus decomisos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de abril de 1997