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Muere Victor Vasarely, uno de los creadores de la pintura geométrica

El pintor llevaba varios días en coma

El artista francés de origen húngaro Victor Vasarely, uno de los más significativos representantes del arte geométrico europeo, falleció la noche del pasado sábado en París. El pintor, que contaba 89 años, se encontraba aquejado de un cáncer de próstata y llevaba ya varios días en estado de coma en el centro médico donde residía. Artista polifacético y muy activo, deja varios museos personales, dos de ellos ubicados en Francia.

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Nacido en la localidad húngara de Pécs en 1908, Victor Vasarely se formó artísticamente en su país natal, primero en la academia PoIoni-Volkman y más tarde, en 1929, en la academia Mulialy de Budapest, en este caso bajo la dirección de Sandor Bortnyk. Vasarely se trasladó pronto a París, en 1931, pero dedicándose al principio al trabajo publicitario. Entre 1936 y 1944 empezó a experimentar intensamente en la obra gráfica, lo que le permitió alcanzar un notable conocimiento para el tipo de arte que haría poco después, en el que el diseño, la reproductibilidad industrial y la eficacia óptica desempeñarían un papel primordial.En 1944, Vasarely contribuyó a fundar la galería Denise René, que se convirtió en la principal plataforma europea para la difusión del arte normativo, de nalturaleza experimental. De hecho, a lo largo del medio siglo de existencia de la galería Denise René, expusieron allí todos los grandes artistas de orientación analítica.

Los comienzos artísticos de Vasarely estuvieron influidos por el poscubismo, pero no se orientó por una senda decididamente abstracta hasta los primeros años de la década de los cincuenta. Entonces estaba triunfando plenamente en Europa el arte informalista, abstracto también, pero de carácter matérico, sígnico y expresionista. Como reacción a esta concepción artística absolutamente subjetiva, surgió precisamente el arte normativo, cuyos antecedentes históricos se remontan a la obra de Mondrian y los neoplásticos.

La aportación de Vasarely a esta corriente consolidada de vanguardia geométrica fue el análisis de los mecanismos de la ilusión visual. Al haber trabajado ampliamente en el diseño de carteles publicitarios, Vasarely se había percatado de la eficacia del uso del trompe-I'oeil- o, en castellano, trampantojo, un recurso de la pintura clásica que borraba la separación entre representación y realidad. Desde está perspectiva, Vasarely logró brillantes resultados, sobre todo en el campo de las impresiones alucinatorias de movimiento, que se logran con la sucesión de formas positivas y negativas porque así se sugieren nuevas formas secundarias subyacentes.

Su concepción artística debe mucho a los antiguos ideales utópicos de la vanguardia histórica, que deseaba un arte con capacidad de transformar la realidad y de inmediata influencia masiva. Aunque Vasarely tenía una idea mística del origen del arte, como resonancia formal de lo que había sido la formación cristalina del cosmos, estas visiones utópicas del arte le llevaron a preocuparse por su difusión social. No en balde lo principal de su trabajo se dedicó a la obra multiplicada y al diseño urbano. En cuanto a lo primero, llegó a producir miles de imágenes gráficas coloreadas que se expandieron por doquier; en cuanto a lo segundo, luchó por intervenir en la imagen de la arquitectura y llegó a realizar murales y diseños de edificios por todo el mundo como, entre otros, el relieve de aluminio para. la Universidad de Caracas (1954), el pabellón francés para la Expo 67 de Montreal y numerosos edificios de París.

Artista polifacético y muy activo, deja varios museos personales, dos de ellos ubicados en Francia, en el sur del país, donde solía residir desde 1960: el primero, la Fundación Vasarely, está en Aix-enProvence; el segundo, el Museo Vasarely, en el castillo de Gordes, pero también potenció un tercero con su obra en su localidad natal húngara de Pécs. Tuvo un hijo artista, de la misma orientación geométrica qué él, pero que se cambió el apellido: Jean-Pierre Yvaral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de marzo de 1997