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Sombras sobre Woody Allen

Washington
Las memorias de Mia Farrow describen al cineasta neoyorquino como pedófilo e hipocondriaco

, Sabíamos que Woody Allen es un personaje complejo, atormentado, brillante, inteligente y, sobre todo, dotado de un gran sentido del humor. Cada dos años hace una película desde su Nueva York natal, en la que conecta con lúcida y agridulce precisión con los sentimientos del momento de las clases medias urbanas del mundo occidental. Pero What falls away (Lo que se derrumba), el libro de memorias que Mia Farrow acaba de publicar en Estados Unidos, nos cuenta algo más inquietante sobre ese cómico al que adoramos y con el que ella convivió 12 años. Su neurosis es superior a la de cualquiera. de los personajes que ha encarnado en el cine, y, además, presenta algunos indicios de pedofilia: tras haber acosado sexualmente a una de las hijas adoptivas de la actriz, terminó seduciendo a otra.Dígase de antemano que what falls away no es uno más de esos volúmenes que atestan las librerías norteamericanas contando cómo los ricos y famosos son, en realidad, sórdidos personajes obsesionados por el sexo, el dinero y la traición. De acuerdo con su imagen de mujer infantil, dulce, pasiva y asexuada, las memorias de Farrow, de 50 años de edad, son, si cabe, elegantes.

Farrow comienza relatando su infancia en Irlanda y Hollywood, su educación en un convento, su primer éxito en el cine con La semilla del diablo y sus matrimonios con los maduros Frank Sinatra y André Previn. Y explica que su pasión por la adopción de niños procede del recuerdo maravilloso de haber formado parte de una familia numerosa, la constituida por los siete hijos de la actriz Maureen O'Sullivan y el guionista y director John Farrow.

Su pluma empieza a escribir con tinta venenosa cuando entra en escena Woody Allen. La primera parte del romance de Allen y Farrow es, como siempre, adorable: beben buenos vinos franceses en los mejores restaurantes de Nueva York mientras hablan de sus respectivas terapias psicológicas; intercambian cartas y libros; él es encantador con los hijos de ella; ella empieza a aparecer en sus películas... Pero, muy pronto, el cómico empieza a enviar extraños mensajes.

"Nunca he oído hablar de nadie tan dependiente de sus médicos como Woody Allen", se lee en Waht falls away. "Tenía un médico para cada parte de su cuerpo. Cada vez que hacía una película, organizaba un pase especial para verla con sus médicos y sus esposas. Se llamaba el pase de los doctores y la sala estaba siempre llena. Si se sentía mal, se tomaba la temperatura cada 10 minutos. Guardaba un termómetro en mi apartamento y tenía siempre en el bolsillo una caja de plata con píldoras para cualquier enfermedad concebible".

Farrow queda embarazada de Allen y él le da permiso para seguir adelante tan sólo después de consultar con su psiconalista "en nuestra relación éramos tres: Woody, su psicoanalista y yo"- y dejar claro que ella será la única responsable de la criatura. Así nace Satchel.

Pero Allen ignora a su hijo biológico y prefiere a Dylan, una preciosa niña adoptada por Farrow. Y ella descubre que hay algo extraño en los muchos besos y caricias que él prodiga a la pequeña, de siete años de edad en la época. "Su comportamiento con Dylan", escribe, "fúe haciéndose peor y peor. Le susurraba para que se despertara, la acariciaba, envolvía su cuerpo alrededor del de ella. La traía a su cama cuando sólo llevaba encima sus calzoncillos. Ahora, cada vez que suena el timbre, Dylan huye y se oculta en los lavabos, bajo las camas, bajo las mesas. ¡Escóndeme, escóndeme!', dice".

Finalmente, Farrow descubre en el apartamento de Allen las fotos polaroid que él ha tomado de otra de las hijas adoptivas de la actriz: Soon-Yi, que entonces tenía 17 años. Las fotos son pornográficas; la muchacha está "desnuda, con las piernas bien abiertas". Sólo entonces Farrow se entera de que su compañero y su hija adoptiva sostienen una apasionada relación sexual.

Allen y Farrow se separaron en 1992, tras 12 años en los que, pese a mantener sus respectivos apartamentos, vivieron en pareja. Farrow cría en la actualidad a un total de 15 niños. Allen, de 61 años, acaba de estrenar su primera película musical, Everybody says i love you.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de febrero de 1997