Reflexiones
Cuando se cumplen 14 años del establecimiento del Estatuto de Autonomía de Madrid, me siento en la necesidad, como madrileño, de decir que el balance no puede ser más lamentable. Madrid vive de espaldas a su pasado y, por tanto, se está negando su futuro.Ignoramos nuestra herencia castellana y nos empeñamos (mejor sería decir que algunos políticos se empeñan) en buscar una identidad nueva no se sabe dónde. El resultado: la pérdida total de personalidad de la región madrileña.
Por otra parte, ¿qué futuro nos depara una España autonómica en la que somos una comunidad de tercera categoría?, ¿es que alguien piensa que reivindicando más competencias, a modo de catalanes y vascos, vamos a conseguir algo?, ¿tendría lógica un nacionalismo madrileño?
Es necesario tener valentía e ir a la raíz del problema: este Estado autonómico no tiene en cuenta que los castellanos formamos un solo pueblo, pueblo que necesita una sola comunidad para su normal desarrollo. Los santanderinos, riojanos, castellano-leoneses, castellano -manchegos y madrileños deberíamos empezar a pensar en lo que nos une: Castilla. La unidad es la respuesta a nuestro futuro próximo.-


























































