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Una fiscal desautoriza el veredicto de un jurado

Nueva prueba de fuego para el jurado. La vista en el Tribunal Superior de Cataluña del recurso presentado por la fiscalía contra la sentencia de cuatro años de cárcel por la muerte de un taxista se convirtió ayer casi en un debate sobre la validez del veredicto de un tribunal popular. La fiscal intentó pulverizar el veredicto que emitió el jurado, del que dijo que no era "lógico" y "no tenía experiencia". Se quedó sola pi diendo al tribunal que cambiara la sentencia de lesiones con ale vosía -ése fue el veredicto- por asesinato. La defensa y la acusación particular se opusieron.Se trataba de la primera apelación contra una sentencia de un jura o popular. E caso debatido era la sentencia de cuatro años de cárcel por lesiones con alevosía contra Rafael Ponce, condenado por la muerte del taxista Álvaro López Pereira. El suceso ocurrió en Barcelona en noviembre de 1995, en el barrio del Guinardó. Nueve ciudadanos, después de cinco días de juicio, el pasado mes de septiembre llegaron a la conclusión de que el joven no tuvo intención de matar al taxista y de que éste hubiera podido salvarse de haber recibido asistencia a tiempo. El taxista fue herido con un cuchillo de cocina por Ponce.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de diciembre de 1996