Di Pietro considera evidente que se le acusa de corrupción sin fundamento

Antonio Di Pietro comentó ayer por segunda vez el ciclón judicial que se abatió sobre él el pasado viernes, cuando más de 200 agentes realizaron casi 70 registros en toda Italia para buscar pruebas de que ha vendido favores de la justicia. El ex magistrado considera ya "desmontado el teorema acusatorio" contenido en el informe de la policía fiscal que dio paso a los registros. Tras varios días de silencio, líderes de la izquierda y la derecha, como Massimo D'Alema y Gianfranco, Fini, han dicho que creen que las acusaciones son falsas.

El desarrollo favorable para el magistrado de esta situación comprometida ha sido precipitado en gran medida por la publicación del contenido sustancial del informe de la Guardia de Finanzas (policía fiscal) a través de una serie de párrafos literales que han causado conmoción por su tono insidioso y por la ligereza con la que los agentes formulan acusaciones que pretenden ser rotundas.La fiscalía de Brescia, responsable de la investigación, ordenó el pasado lunes el registro, en Milán, de la sede del Corriere della Sera, el diario que ha publicado el informe, a fin de identificar al presunto culpable de un delito de revelación de secretos sumariales.

Ignazio Gibilaro, comandante de la unidad policial que lleva a cabo la investigación, afirmó ayer que la filtración del informe representa "un obstáculo para el desarrollo de las pesquisas". Los policías nunca habían protestado hasta ahora por las numerosas indiscreciones, siempre muy orientadas, que han caracterizado su investigación sobre el ex fiscal que denunció numerosos casos de corrupción, precisamente en el seno de la Guardia de Finanzas.

D'Alema, secretario del Partido Democrático de la Izquierda (PDS), ha manifestado que encuentra inverosímiles las denuncias y que no cree que Di Pietro traficara con favores judiciales ni con las adjudicaciones del Ministerio de Obras Públicas cuando era ministro, como afirma la policía. Fin¡, presidente de Alianza Nacional, declaró ayer: "Estoy seguro de que Di Pietro no es un corrupto. Excluyo que haya cogido dinero este hombre, al que, por lo que hizo como magistrado, los italianos consideran justamente el símbolo de la cruzada contra la corrupción".

Aviso de Berlusconi

Las declaraciones de Fini contrastan con la actitud de su aliado Silvio Berlusconi, pendiente de varios procesos instruidos por el ex fiscal, que se ha dicho dispuesto a acudir a Brescia mañana para revelar a los jueces "detalles para dejar helado" sobre el comportamiento de Di Pietro.El ex fiscal señala dos datos concretos indicativos de que las acusaciones son "patrañas". Uno es que, según el informe, parte de los pagos al constructor Antonio D'Adamo, amigo suyo, con los que el banquero Francesco Paccini Battaglia habría comprado un trato favorable de la justicia fueron realizados en enero de 1996.

"En esa época", según Di Pietro, "yo ya no podía infundir temor a nadie, dado que no era ya un funcionario público, sino un acusado público". El ex magistrado colgó la toga el 6 de diciembre de 1994, y fue acusado enseguida de cuatro presuntos delitos de corrupción y prevaricación por los que resultó absuelto.

El otro dato es que algunas de las obras públicas por las que habría cobrado comisiones ilegales durante su breve mandato como ministro del ramo ni siquiera eran competencia de dicho Departamento, sino del de Transportes. "Veréis que en los próximos días se inventarán alguna otra. Pero antes o después terminará todo", concluye el comunicado del ex fiscal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de diciembre de 1996.

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