EL PRI margina a la oposición en la reforma electoral
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobierna en México desde 1929, echó ayer de madrugada por la borda los acuerdos alcanzados con el Gobierno y la oposición tras dos años de negociación. El PRI aprobó en solitario su "contrarreforma" a la reforma electoral propuesta por del presidente Ernesto Zedillo por 282 votos contra 142. Todos los diputados priístas excepto uno votaron a favor de la reforma, y todos los de la oposición en contra.La oposición se opuso a los 15 cambios al proyecto presidencial introducidos por los priístas tras la debacle electoral del domingo, que cierran el paso a una virtual coalición entre la derecha y la izquierda para la elección a gobernador del Distrito Federal en 1997, y calificó la maniobra como "un golpe a la transición democrática".
En una operación diseñada previamente por los priístas más conservadores, el partido oficial dio marcha atrás a los acuerdos pactados con el Gobierno y la oposición tras dos años de intensas negociaciones plasmadas ya en una primera fase de reformas constitucionales que se aprobó el pasado agosto.
El derechista Partido de Acción Nacional (PAN), el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido del Trabajo (PT) condenaron lo que acuñaron como "golpe a la transición democrática".
"Este es un duro golpe para Ernesto Zedillo", comentó Alejandro González Alcocer, diputado del PAN. "Los dinosaúrios [priístas de la vieja guardia] están tratando de detener la reforma electoral a cualquier precio", añadió


























































