Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aznar sea desmarca del fiscal del Estado y advierte que cada uno "debe aguantar" su responsabilidad

El presidente del Gobierno, José María Aznar, se desmarcó ayer con toda rotundidad de la actuación del fiscal general del Estado, Juan Cesáreo Ortiz Úrculo, que el pasado lunes interrumpió, con una llamada telefónica al presidente de la Sala Segunda del Supremo, las deliberaciones de los magistrados sobre la supuesta implicación de Felipe González en el caso GAL. Ese mismo, día, Ortiz Úrculo difundió un comunicado en el que advertía que el proceso, fuera cual fuera la decisión, seguía abierto. Aznar considera que "cada ámbito de responsabilidad debe aguantar la suya" y pidió que, "si se critica, que se critique el criterio del fiscal general del Estado" ya que "el Gobierno no le ha dado ninguna instrucción".

Aznar manifestó en Bilbao, en la última jornada de su visita a Euskadi, que el fiscal "ha actuado según su criterio". El Gobierno, añadió, "tomó la decisión de nombrar fiscal del Estado a un miembro de la carrera fiscal y no a un político, algo que no ocurría antes". Por lo demás, Aznar consideró algo exagerada" la polémica.El fiscal general ha apelado a razones de "cortesía procesal" para justificar su llamada al presidente de la Sala Segunda, José Augusto de Vega. "No se podía poner porque estaba en una deliberación. Por eso le pasé una nota para que hablara conmigo y no enterarme por los medios de comunicación", dijo el fiscal. Ortiz Úrculo se refirió también a la nota oficial emitida el mismo día para admitir que "ligado todo e interpretado en un sentido determinado" puede parecer que cometió una equivocación. "Quizá mis actuaciones deban ser más reprimidas y prudentes", reconoció.

Fuentes del Supremo aseguraron ayer que el número telefónico que pasó un ujier al Presidente de la Sala empezaba por 319, cifras que se corresponden con los teléfonos del fiscal del Estado. Estas fuentes comentaron la gran extrañeza del presidente por la llamada. Las fuentes consideran singular que el fiscal no supiera que las deliberaciones se prolongaban hasta la madrugada, como reiteraron los medios de comunicación: "Debía saber que estábamos reunidos. O lo sabía toda España menos él".

Los socialistas continuaron con sus andanadas contra el fiscal, aunque siguen aguantándose las ganas de pedir su dimisión. Joaquín Almunia, le recomendó "que no siga ni un minuto más confundiendo su cargo con las tareas que le ocupaban antes como jefe de la asociación conservadora de fiscales [Asociación de Fiscales]. Almunia estima que Ortiz Úrculo está haciendo "mucho daño" a la institución. "Exigimos al fiscal que entre nota de prensa y nota de prensa dedique un tiempo a leer con detenimiento lo que representa el ministerio fiscal dentro del Estado de derecho", remató.

Alfredo Pérez Rubalcaba anunció una iniciativa para que Úrculo dé cuenta en el Parlamento "de todos sus movimientos" del lunes si antes no da una explicación de su "frenética actividad". Juan Alberto Belloch calificó de "imprudencia de tamaño considerable" la llamada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de noviembre de 1996

Más información

  • Los socialistas acusan a Ortiz Úrculo de hacer "mucho daño" a la institución que dirige