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Juzgados dos guardias civiles acusados de matar a un detenido a patadas

Jorge Xurigué falleció el 19 de agosto de 199,4 en un hospital de Sabadell (Barcelona), horas después de haber sido detenido por una pareja de la Guardia Civil en la localidad de Castellar de Vallés.Según el fiscal, el detenido falleció como consecuencia de los golpes y patadas, que recibió tras intentar huir. Mientras los dos acusados negaron ayer ante un tribunal de la Audiencia de Barcelona haber maltratado al detenido que, según su versión, sólo fue "reducido"; el informe médico forense precisó que el fallecido recibió múltiples golpes y patadas, una de ellas en la sien. Ése golpe fue propinado por un superficie lisa y flexible y fue el que, según los médicos, desencadenó, la conmoción cerebral y la muerte al cabo de pocas horas.

Los acusados son Carlos Sánchez Villaverde y Rafael Picaso Marco. El fiscal solicita 15 años de cárcel para Sánchez, al que acusa de ser el autor material de la muerte y que había ingresado en la Guardia Civil una semana antes. Para el otro agente, el fiscal pide 8 años como encubridor. Los dos también afrontan sendas penas de 6 años por falsear el atestado policial, que no refleja nada de lo ocurrido.

Los dos agentes procesados acudieron a las tres de Ia madrugada a una gasolinera de Castellar del Vallès, después de que en el cuartel se recibiera la llamada de alarma. Fueron caminando porque la gasolinera se encontraba a unos 200 metros del cuartel según explicaron y porque estaban de servicio de "correrías", que son patrullas a pie.

La alarma resultó ser un atraco a la gasolinera. Jorge Xurigué Blanch y Pedro Domínguez García estaban encapuchados y portaban armas blancas. Los agentes los detuvieron y los esposaron. A continuación, los cuatro, caminaron desde la gasolinera al cuartel.

En un momento del trayecto, Xurigué intentó dar una patada a uno de los agentes y huir. Según los guardias, no hubo ni golpes, ni patadas, "sólo un forcejeo hasta reducirlo". Todo lo contrario declaró ayer el detenido, Pedro Domínguez, que aseguró que recibieron múltiples patadas. A preguntas del fiscal, el guardia Sánchez Villaverde admitió que aquel día perdió la suela de uno de sus zapatos "cuando corría". Ya en el cuartel, los dos detenidos fueron esposados a la baranda de una escalera y, enseguida, Xurigué dijo que se sentía mal. La médico de guardia del ambulatono aconsejó el traslado al hospital, al que llegó en coma y falleció horas después.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de octubre de 1996