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El grupo francés Usinor negocia su entrada en la Corporación de la Siderurgia Integral

El grupo multinacional francés Usinor-Sacilor negocia con Industria su entrada en la CSI Corporación Siderúrgica. Usinor, que ya está presente en dos fíliales de la CSI, planea entrar en su capital con la adquisición progresiva a la Agencia Industrial del Estado (AIE) de los recursos propios de la Corporación, valorados de 249.000 millones de pesetas. En la operación se contempla también la entrada de alguna empresa española del ramo, como Celsa y Marcial Ucín. El ministro de Industria, Josep Piqué ha anunciado los preliminares de esta operación a los representantes sindicales.

Usinor-Sacilor, presidida por el empresario Francis de Mair y privatizada en Francia a lo largo de los últimos años, se convertirá en el segundo grupo siderúrgico mundial al adquirir la CSI. En la actualidad, Nippon Steel y la coreana Posco ocupan los dos primeros puestos del mercado internacional.Aunque la operación no se ha concretado en cuanto a los plazos de penetración de Usinor en el capital de la CSI, medios del grupo francés han señalado que se trata de una integración de los intereses que tienen ambas compañías en el mercado español. El proceso de integración se reflejará en las valoraciones conjuntas de los activos de una y otra compañía, hasta formar el precio de compra y la proporcionalidad de la participación que tomarán los franceses. Industria ha señalado a este periódico que el "proceso negociador con la multinacional Usinor está todavía abierto y que en el mismo entrarán otras compañías españolas"; siempre que no haya objeciones del comisario europeo de la Competencia.

El 'holding'

La CSI es un holding que agrupa los activos útiles segregados de las históricas del sector, Ensidesa y Altos Hornos de Vizcaya (AHV). La empresa obtuvo el año pasado un beneficio neto de 22.466 millones. Tras la integración de estas dos empresas el holding se conformó en cuatro grandes divisiones: CSI planos; CSI productos largos; CSI transformados y la Acería Compacta de Vizcaya, en la que el holding participa con un 30%. La división de productos planos, la característica producción de las grandes siderúrgicas, concentra la principal actividad, de la CSI a través de dos grandes compañías: SIDMED SA -antigua Altos Hornos del Mediterráneo, en Sagunto- y GALMED SA. Ambas sociedades dominan en el Mediterráneo el abastecimiento de la metalurgia dirigida a las cuencas automovilísticas de Ford, en Valencia, y de Nissan y Seat, en Barcelona.

La integración industrial entre Usinor y la CSI se sustanciará precisamente en este enclave siderometalúrgico del litoral levantino. El grupo multinacional francés ya está presente con el 32,5% en el capital de SIDMED y participa con el 24,5% en el capital de GALMED. En esta última empresa, el grupo Thyssen controla otro 24,5%.

La posición privilegiada de Usinor en el mercado español ha tenido una importancia fundamental para el ministerio de Industria a la hora de decidirse a negociar seriamente la oferta francesa y descartar inicialmente otras posibilidades en liza que pugnaban por la compra de la CSI. Entre la empresas ofertantes se encontraban British Steel y la italiana Riba, según fuentes autorizadas. Ambas han retirado sus ofertas.

En la división de producto largo, la presencia de la CSI es menor, aunque cuenta con paricipaciones de peso en empresas como EMESA (Industrias Galaicas y Riviere). En esta actividad -alambrón, corrugado y estructurales-, el mercado español está fragmentado por empresas altamente competitivas, como el grupo Celsa -propiedad de la familia catalana Rubiralta y en cuya órbita se encuadran Nueva Montaña Quijano, Nervacero, Torras Herrería y Siderúrgica del Besos- y otras empresas- Como Aristráin, Ucín, Megasa y Siderúrgica Sevillana, esta última controlada por la italiana Riba.

En este subsector, Industria quiere que alguna empresa nacional de las citadas entre con Usinor para complementar la escasa, presencia de la empresa resultante, Usinor-CSI en el mercado del producto largo. Al hilo de esta argumentación, resulta lógica la posible entrada de Celsa en el proceso de integración, Usinor-CSI. A requerimiento de este diario, este extremo fue confirmado por Industria como el escenario más probable para completar la operación. Así se lo ha comunicado también el ministro de Industria a los sindicatos, quienes, ante todo, quieren asegurar el futuro del sector y de los puestos de trabajo. El ministro no ha concretado la cuantía de la operación, cuyos resultados enjugarían las cuentas de la Agencia Industrial del Estado.

Bruselas reduce capacidades

Hay que remontarse a 1983. Entonces comenzó la reconversión de la siderurgia integral, dirigida por el Gobierno socialista que acababa de llegar al poder. Episodios como los de Sagunto, con toda la población luchando contra el cierre de una cabecera de altos hornos, son difíciles de olvidar. Luego se pasó a la reestructuración del resto de la siderurgia, sobre todo en Asturias y Vizcaya. La entrada en la CE, en 1986, impuso nuevos ajustes y por ese camino se llegó ala CSI.Inmediatamente después de su constitución como holding, la CSI puso en, marcha una disminución de su capacidad productiva, reduciendo sus ventas en un millón de toneladas. Esta reducción, que asegura la viabilidad de la cabecera, fue exigida por la Comisión Europea a cambio de permitir que el Gobierno español financiari el grupo siderúrgico. Estas ayudas autorizadas, que totalizan los 600.000 millones de pesetas en varios años, se destinan a Ensidesa y AHV, pero en ningún caso a la CSI, que después de la segregación es una empresa totalmente saneada. Al finalizar 1996, el conglomerado Ensidesa-AHV habrá recibido 130.000 millones, y en 1997 el Presupuesto contempla una cantidad similar. Estos fondos se destinan a las amortizaciones de activos latentes y sobre todo a los gastos sociales provocados por él ajuste de las plantillas.

En total 10.000 trabajadores de Ensidesa y de AHV han perdido sus empleos tras la reducción de plantillas pactada en 1993. De ellos, el grupo público ha suprimido casi 8.000 puestos mediante Jubilaciones anticipadas y otras bajas incentivadas. Fuentes de la presa aseguran, que el proceso de integración de la CSI con la multinacional no exige nuevas bajas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de octubre de 1996

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