La policía cree que una red internacional maneja a las niñas que robaron un banco

El robo estaba demasiado bien pensado como para ser el primero. La policía sospecha que las cuatro niñas que robaron más de un millón de pesetas el pasado lunes en una sucursal bancaria de Miranda de Ebro (Burgos) están maneja das por una banda que ya ha empleado el mismo sistema en Francia y Bélgica. Pero la organización parece haber abandonado a las pequeñas, de entre 14 y 9 años, a su suerte. Nadie se ha interesado por ellas y permanecen bajo custodia en dos centros de Burgos y Valladolid.

Las investigaciones para localizar a los padres o tutores de las pequeñas, procedentes de Puertollano (Ciudad Real), han sido infructuosas. Las primeras informaciones apuntaban que las cuatro niñas son hermanas, aunque otras fuentes aseguran que sólo dos de ellas son hermanas y las otras dos son sus primas. Las tres mayores, de entre 12 y 14 años, han sido ingresadas en el Centro de Menores Zambrna, en Valladolid, dependiente de la Junta de Castilla y León. La más pequeña, de tan sólo nueve anos, está en el Centro de Protección de Menores Gregorio Santiago, en Burgos.Tampoco ha sido hallado el botín, 1.340.000 pesetas, que se esfumó en los pocos minutos que duró la persecución de las pequeñas. La policía busca a un cómplice, probablemente un adulto, que esperaba a las niñas y huyó con el dinero.

El Fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis García Ancos, dijo ayer que, según el informe policial remitido a la Fiscalía de Menores de Burgos, las pequeñas han podido cometer robos similares en otras ciudades de España, Francia y Bélgica.

A partir de hoy, se comenzará a tomar declaración a las tres chavalas mayores, para averiguar si actuaron "por iniciativa propia o dirigidas" por uno o varios adultos, según aseguró García Ancos. La más pequeña, que debido a su edad no puede ser sometida aún a la legislación penal o a la jurisdicción del Tribunal Tutelar de Menores, está a la espera de que alguien se haga cargo de ella. Según su implicación en los hechos, las niñas tendrían que hacer frente a simples amonestaciones o bien ser internadas en centros especiales. Si los padres o tutores no dieran la cara, la Junta de Castilla y León se hará cargo de su tutela.

El inspector jefe de la comisaría de policía de Miranda de Ebro, Ricardo Hernáiz, informó ayer que antes del robo cometido en la oficina del Banco Exterior de España las niñas intentaron actuar en otra entidad bancaria de la misma ciudad.

El robo se cometió el pasado lunes sobre las 12.30 de la mañana. Una de las niñas entretuvo al director preguntándole por un crédito. Mientras, las otras organizaron un revuelo acusando al cajero de devolverles mal el cambio de un billete de 10.000 pesetas. El jaleo fue aprovechado por la más pequeña para colarse a gatas en el habitáculo y hacerse con el botín.

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Las crías no fueron lo bastante rápidas como para huir, pero sí pudieron deshacerse del dinero rápidamente. Cuando, ya en comisaría, fueron registradas, los billetes se habían volatilizado, probablemente en los bolsillos de un quinto cómplice.

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