BIOLOGÍA: REPTILES

Aparece un nuevo lagarto gigante en Tenerife

Sólo unas decenas de kilómetros separan uno de los municipios más turísticos de España de la guarida de un animal de cuya existencia ni siquiera se sospechaba antes del año pasado. Es un lagarto de casi medio metro de largo encontrado hace unos meses en una de las Zonas más abruptas de Tenerife, por un equipo de sorprendidos zoólogos que ahora lo presentan a la comunidad científica. Los análisis genéticos permiten catalogarlo como nueva subespecie de los Gallotia simonyi, lo que lo convierte en primo del famoso lagarto gigante de El Hierro. Es una rama más para dibujair en el todavía polémico árbol evolutivo de los reptiles endémicos de Canarias, que son un modelo perfecto para estudiar el fenómeno de la especiación." Cuando Darwin pasó por aquí de camino a Suramérica tuvo que quedarse en cuarentena porque había cólera en el Beagle [su barco]; si hubiera bajado y visto los lagartos con calma, el capítulo principal de su obra El origen de las especies lo habría escrito en Canarias, y no en Galápagos. El género Gallotia sólo está en Canarias, y el proceso que ha generado las distintas especies es similar al de los pinzones de Galápagos. Son un ejemplo magnífico para entender la radiación adaptativa", asegura convencido Efraín Hernández, naturalista vinculado al Departamento de Zoología de la Universidad de La Laguna.

Él fue quien, caminando por el macizo de Teno, en el extremo oeste de Tenerife, tropezó hace un año "con unos excrementos demasiado grandes como para ser de un lagarto normal". Su intuición se confirmó cuando aparecieron los primeros ejemplares. La cosa era importante, y la zona muy escarpada; el apoyo del grupo ecologista ATAN ya no bastaba para la búsqueda, e hizo falta un helicóptero de la Guardia Civil. "No podíamos seguir de otra manera", dice Hernández. Dentro de un siglo hubiera sido demasiado tarde para encontrar estos reptiles grandes, se habrían extinguido.

Omnívoros y torpes

El Gallotia simonyi de Tenerife, el de El Hierro -simonyi simonyi- y el de Gran Canaria -simonyi stehlinii- son los mayores y más escasos lagartos de las islas. Miden entre 45 y 75 centímetros; son omnívoros, inofensivos y sobre todo torpes. Esa es precisamente su perdición: cuanto más grandes, más torpes, y, por tanto, más fáciles para depredadores que desde la llegada del hombre a las islas hace dos milenios son cada vez más abundantes, como los perros y los gatos. A la especie Gallotia goliat, que alcanzaba los 160 centímetros de longitud, el encuentro con la civilización le sentó aún peor que a los simonyi y se extinguió definitivamente."En Tenerife se daba por supuesto que el simonyi también se había extinguido. Los huesos fósiles más recientes, datados por carbono 14, dan una cifra de 500 años. Por eso nos llevamos una sorpresa. Al principio pensamos que era una especie distinta de la de El Hierro, porque las diferencias externas son muchas. El tamaño es un poco menor, la coloración es distinta, con ocelos -manchas-, y también el número de escamas. Pero el análisis genético dice que el lagarto de Tenerife es también un simonyi, aunque una subespecie diferente de la del lagarto gigante de El Hierro", indica Hernández.

Para hallar estas distancias genéticas entre los dos reptiles, el Departamento de Genética de la Universidad de La Laguna recibió tres pequeñas muestras de sangre y pedacitos de cola. El trabajo, dirigido por Juan Carlos Rando, consistía en comparar dos fragmentos específicos de la molécula de ADN de ambos lagartos. Los resultados preliminares no tardaron en indicar que el reptil de Tenerife y el de El Hierro están tan separados entre sí como las distintas subespecies de otros reptiles; si fueran especies distintas, las diferencias genéticas deberían ser mucho mayores.

Tamaño de la población

Tanto el grupo de genética como el de zoología han enviado artículos a revistas especializadas contando sus hallazgos. Pero afirman que queda mucho trabajo por, hacer. "Del nuevo lagarto aún no sabemos ni el tamaño de la población. Podrían ser 1.500 o 5.000, dice Hernández. "No conocemos casi nada" ni de su presente -cuántos huevos pone, si se puede cruzar con su primo herreño, si tiene más parientes tal vez en La Gomera- ni de su pasado. El grupo de genética quiere continuar los análisis para averiguar cuándo y por qué empezaron a diferenciarse o cuál es el ancestro común de los Gallotia. Ellos creen que estos reptiles llegaron de África, seguramente primero a las islas más antiguas, Fuerteventura y Lanzarote. Luego, quizá hace unos 15 millones de años, pasaron a Gran Canaria, y para entonces ya había dos especies, Gallotia preatlántica y Gallotia prestehlinii. Tenerife, mientras, estaría empezando a formarse, pero no como un bloque único: tres islotes independientes habrían emergido primero; una de las dos especies de lagarto los colonizaría.En esos islotes separados debió producirse la especiación de los demás Gallotia, y cuando Tenerife fue una sola isla, hace unos seis millones de años ' las especies se encontraron. Los lagartos de La Gomera, La Palma y El Hierro proceden de los tinerfeños. La cuestión es cuál de las dos especies, preatlántica o prestehlinii, es el ancestro común.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 22 de octubre de 1996.

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